A dos semanas del derrumbe, habilitan parte de Estación Buenos Aires pero el retorno sigue atado a la Justicia
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El complejo habitacional Estación Buenos Aires, en Parque Patricios, atraviesa una etapa de transición incierta tras el derrumbe ocurrido en el sector de cocheras el pasado 3 de marzo. A quince días del colapso, el Gobierno de la Ciudad resolvió levantar parcialmente la clausura preventiva en algunas áreas del predio, aunque el regreso efectivo de los vecinos aún dependerá de la autorización de la fiscalía y de un protocolo oficial que todavía está en elaboración.
La medida marca un avance respecto de la situación de emergencia inicial, pero no implica una normalización completa del complejo. Todavía persisten sectores cerrados y áreas bajo evaluación técnica, mientras cientos de residentes continúan a la espera de definiciones sobre su situación habitacional.
Qué decidió la Ciudad tras las inspecciones
De acuerdo con lo informado oficialmente, la Guardia de Auxilio determinó que ciertas partes del complejo ya reúnen condiciones de habitabilidad y, por lo tanto, pueden salir del esquema de clausura total que se había impuesto tras el derrumbe.
La flexibilización no alcanza a todo el predio. Se mantienen restricciones en las zonas donde aún existen riesgos estructurales, falta de seguridad o necesidad de controles adicionales. Para ordenar esta nueva etapa, las autoridades entregarán a cada unidad funcional planos detallados que indicarán con precisión qué espacios están habilitados y cuáles continúan clausurados.
La intención es evitar confusiones y brindar un marco de mayor previsibilidad a los residentes, aunque el panorama general sigue siendo provisorio.
La fiscalía tiene la última palabra
Pese a la decisión administrativa de habilitar parcialmente algunos sectores, el regreso de los vecinos a sus departamentos todavía no fue autorizado. La intervención del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad será determinante para establecer cuándo y bajo qué condiciones podrá producirse el reingreso.
También quedó en manos de la fiscalía la autorización para que las empresas prestatarias puedan restablecer los servicios esenciales, como agua, electricidad y gas, en las zonas que fueron consideradas aptas. Sin esa validación, la reapertura parcial no se traduce todavía en una recuperación plena de la vida cotidiana dentro del complejo.
Un protocolo de reingreso aún en preparación
En paralelo, el Gobierno porteño trabaja en un protocolo de retorno progresivo y seguro, que será activado una vez que exista aval judicial. Según se informó, ese esquema involucrará a distintas áreas del Ejecutivo local y buscará ordenar el reingreso para evitar riesgos y garantizar condiciones mínimas de funcionamiento.
El plan todavía no fue presentado públicamente, lo que alimenta la incertidumbre entre los vecinos. El objetivo oficial es que el regreso, cuando ocurra, se produzca de manera escalonada y con supervisión técnica.
Vecinos entre la espera y el reclamo
Mientras tanto, los residentes continúan alojados en alternativas transitorias, principalmente hoteles, en medio de una situación marcada por la angustia y la falta de certezas. Algunos vecinos manifestaron preocupación por la escasa información disponible sobre los tiempos de regreso, la continuidad del alojamiento provisorio y el estado real del edificio.
En este contexto, ya anticiparon una nueva movilización para el 21 de marzo, con el fin de reclamar definiciones concretas sobre el proceso de retorno, la asistencia estatal y el avance de la investigación.
Un complejo todavía bajo observación
La habilitación parcial representa un paso importante, pero no cierra la crisis. El futuro inmediato de Estación Buenos Aires dependerá de la evolución de los informes técnicos, de la decisión judicial y de la capacidad del Estado para coordinar una salida ordenada.
Por ahora, el complejo sigue dividido entre sectores aptos y zonas restringidas, con una comunidad que espera respuestas y un proceso que todavía está lejos de resolverse por completo.
