Créditos hipotecarios en la Ciudad: nuevo plan oficial apunta a ampliar el acceso a la vivienda
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El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció una nueva línea de créditos hipotecarios con tasa subsidiada orientada a facilitar el acceso a la vivienda propia para sectores medios. La iniciativa, presentada por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, se implementará a través del Banco Ciudad y se financiará, en parte, con una reasignación de recursos dentro de la política habitacional.
El programa contempla préstamos destinados a la compra de primera vivienda, con condiciones que buscan acercar el crédito a familias que actualmente no califican en el sistema financiero tradicional.
Características principales del programa
Los créditos cubrirán hasta el 75% del valor del inmueble, con un tope de 100 millones de pesos. Las propiedades deberán ajustarse a ciertos parámetros: un máximo de 80 metros cuadrados cubiertos y un valor de hasta 2.800 dólares por metro cuadrado.
Uno de los ejes del esquema es que la cuota mensual no supere el 25% de los ingresos familiares, con el objetivo de mantenerla en niveles comparables a un alquiler. La línea estará disponible para trabajadores en relación de dependencia, monotributistas y autónomos, con la posibilidad de sumar un garante para mejorar la capacidad de financiamiento.
Subsidio estatal y condiciones financieras
El Gobierno porteño subsidiará dos puntos porcentuales de la tasa de interés, lo que ubica el costo final en torno al 7,5% más UVA, por debajo del promedio del mercado.
Desde la entidad financiera, su presidente, Guillermo Laje, señaló que el objetivo es ofrecer una herramienta “competitiva y sostenible” que permita a más familias planificar la compra de su vivienda.
El trámite podrá iniciarse tanto de manera presencial como a través de canales digitales, lo que busca simplificar el acceso y ampliar el alcance del programa.
Reasignación de recursos y debate sobre prioridades
El lanzamiento se apoya en una decisión de política pública: redirigir parte de los fondos habitacionales que venían destinándose a programas de urbanización de villas y asentamientos hacia el financiamiento de créditos hipotecarios.
Desde el Ejecutivo porteño sostienen que la medida busca equilibrar la política habitacional y ampliar su alcance hacia sectores que, si bien tienen ingresos formales, encuentran dificultades para acceder a la vivienda propia.
No obstante, el cambio de orientación abre interrogantes sobre el impacto en los programas de integración urbana y el equilibrio entre distintas demandas habitacionales dentro de la Ciudad.
Contexto y desafíos
El programa se inscribe en un escenario marcado por el aumento de los alquileres, la escasez de crédito hipotecario y la dificultad de amplios sectores para acceder a la vivienda. En ese marco, la iniciativa apunta a ofrecer una alternativa que combine financiamiento accesible y condiciones de ingreso más flexibles.
El desafío principal será su implementación efectiva y su alcance real en términos de beneficiarios, en un contexto económico donde variables como la inflación, el nivel de ingresos y la evolución del mercado inmobiliario siguen siendo determinantes.
Un intento de ampliar el acceso al crédito
Con esta medida, el Gobierno porteño busca reposicionar el crédito hipotecario como herramienta para el acceso a la vivienda, en un mercado que durante años mostró limitaciones estructurales.
El impacto del programa dependerá, en última instancia, de su capacidad para sostener condiciones accesibles en el tiempo y de su articulación con el resto de las políticas habitacionales vigentes.
