Adorni amplía su poder en el Gobierno y concentra áreas clave en medio de cuestionamientos judiciales
![]()
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó nuevas atribuciones estratégicas tras la reestructuración del Estado dispuesta por el presidente Javier Milei a través del Decreto 269/2026. La medida refuerza su centralidad dentro del Gobierno en un contexto atravesado por investigaciones judiciales sobre su patrimonio.
Datos, contratos y comunicación: un nuevo mapa de poder
El decreto redefine el organigrama estatal y ubica bajo la órbita directa de la Jefatura de Gabinete herramientas clave de gestión. Entre ellas, se destaca el control del Sistema de Identificación Nacional Tributario y Social (SINTyS), una red que articula información de múltiples organismos públicos y permite el acceso a datos patrimoniales, tributarios y sociales de gran parte de la población.
Este sistema, que antes dependía del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, pasa ahora a integrarse en la estructura que conduce Manuel Adorni, ampliando su capacidad de intervención sobre bases de datos estatales.
En paralelo, la reestructuración incorpora formalmente a la Oficina Nacional de Contrataciones (ONC) bajo su órbita directa. Este organismo regula las compras públicas y administra plataformas clave como el registro de proveedores y los sistemas de licitación, lo que implica un control centralizado sobre contrataciones de alto volumen económico.
Control sobre la estrategia comunicacional
Otro de los cambios relevantes es el traslado de la Dirección de Asuntos Legales de Comunicación y Medios hacia la Jefatura de Gabinete. Esto implica que la supervisión jurídica de la comunicación oficial —incluyendo la relación con medios y los lineamientos institucionales— queda bajo la estructura de Adorni.
Hasta ahora, esa área dependía de la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei. El movimiento es interpretado como una reconfiguración del poder interno en el Gobierno.
Más organismos bajo su órbita
La ampliación de funciones se suma a un conjunto de competencias que ya concentraba la Jefatura de Gabinete. Bajo su supervisión quedan organismos como el ENACOM, el CONICET, la CONAE y otras agencias vinculadas a ciencia, tecnología y comunicaciones.
Además, la estructura liderada por Adorni suma atribuciones en áreas emergentes como inteligencia artificial, gobernanza de datos y desarrollo de marcos regulatorios digitales, lo que refuerza su rol en la administración de activos estratégicos del Estado.
La sombra de la investigación judicial
El fortalecimiento político del funcionario se produce en paralelo a una causa judicial en su contra. El fiscal Gerardo Pollicita investiga posibles inconsistencias en su patrimonio, con pedidos de información a entidades financieras y análisis de operaciones inmobiliarias.
Entre los elementos bajo revisión se encuentran movimientos financieros, préstamos y la adquisición de un inmueble en la Ciudad de Buenos Aires, aspectos que forman parte de la investigación en curso.
A pesar de este escenario, el Gobierno no solo ratificó a Manuel Adorni en su cargo, sino que avanzó en la ampliación de sus funciones. El propio Javier Milei anticipó su respaldo político, incluso con presencia en su próxima exposición en el Congreso.
Concentración de poder y debate político
La reestructuración abre un debate sobre el alcance de la concentración de funciones en una sola figura. El nuevo esquema coloca bajo una misma conducción áreas vinculadas a datos sensibles, contratación pública y comunicación oficial, tres ejes centrales de la gestión estatal.
Mientras el Gobierno sostiene que la medida busca mejorar la coordinación y eficiencia, sectores de la oposición y analistas advierten sobre los riesgos institucionales de esta acumulación de poder, especialmente en un contexto de judicialización.
El avance de esta reorganización redefine el equilibrio interno del Ejecutivo y posiciona a Manuel Adorni como una de las figuras más influyentes del actual esquema de gobierno, en una etapa marcada por tensiones políticas y desafíos institucionales.
