Ravier debutó como vocero de Milei, defendió los tarifazos con la teoría de la «inflación reprimida» y definió a Santilli como una «nueva etapa»
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El nuevo vocero presidencial justificó en su primera conferencia de prensa los aumentos de luz, gas, agua y combustibles por encima de la inflación. Ratificó que Adorni renunció «por cuestiones personales» y presentó la llegada del «Colo» a Jefatura de Gabinete como un giro hacia el «oficio político».
Adrián Ravier ofreció su primera conferencia de prensa como vocero presidencial en la Casa Rosada, y dedicó buena parte del tiempo a defender el modelo económico del gobierno de Javier Milei en un momento de alta tensión: tarifas en suba, un exfuncionario bajo investigación judicial y un cambio de gabinete que el propio Gobierno presenta como un quiebre.
Los tarifazos: «inflación reprimida» y el objetivo declarado
Uno de los ejes centrales fue la suba de tarifas. En los últimos meses, la luz, el gas, el agua y los combustibles aumentaron por encima de la inflación registrada por el INDEC. Para justificar esa brecha, Ravier apeló al concepto de «inflación reprimida» y apuntó contra la gestión anterior: cuando Milei llegó a la presidencia, dijo, las tarifas y el precio del combustible estaban «muy atrasados» porque el gobierno previo usaba el control de precios como herramienta para contener la inflación.
La segunda parte del argumento fue más programática. El vocero sostuvo que es fundamental que en Argentina el combustible «cueste lo que tiene que costar, como cualquier otro precio de la economía libre», porque eso fomenta los incentivos a la producción. Sobre los servicios públicos, admitió que las subas recientes son superiores a la inflación porque «se vienen haciendo correcciones graduales», con el objetivo de que «cada individuo, como principal beneficiario del servicio, sea quien aporte su costo».
Es, en los hechos, una confirmación oficial de algo que las familias porteñas y bonaerenses vienen percibiendo en sus facturas: el ajuste tarifario no es un efecto colateral sino un objetivo de política económica explícito. El dato de contexto que Ravier no mencionó: con Milei, la energía y las tarifas en Argentina no solo se volvieron más caras que en los países vecinos sino también respecto de países no productores como Estados Unidos, y con mayor peso relativo en los salarios.
Adorni: «Renunció por cuestiones personales»
Consultado sobre el escándalo que derivó en la salida de su antecesor, Ravier ratificó la versión oficial sin mayores detalles: «Renunció a su cargo por cuestiones personales que ya son conocidas, porque el presidente también las pronunció. Tomó la decisión personal de abandonar el Gobierno de forma indeclinable y enfrentar el proceso judicial como un ciudadano privado». Agregó que no le corresponde, como vocero, opinar sobre los detalles del caso. Sobre los empleados del área que quedaron salpicados por la investigación judicial, dijo que las distintas situaciones «se están evaluando» y que podrían adoptarse medidas disciplinarias.
Santilli: «Nueva etapa» y «oficio político»
La conferencia se dio en simultáneo con el desembarco de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete, en reemplazo de Adorni. Ravier presentó el cambio como el inicio de una nueva etapa: «Se trata de alguien con amplio oficio político que, como ministro del Interior, venía realizando un importante trabajo, reforzando los lazos entre el Gobierno nacional y los gobernadores».
Para el vocero, Santilli «inaugura una nueva etapa política para el Gobierno que se caracterizará por profundizar nuestros acuerdos políticos» para avanzar con la agenda de reformas estructurales, que el funcionario calificó como «la más ambiciosa desde el retorno de la democracia».
El cambio llega en un momento delicado: un exfuncionario bajo investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y la necesidad de recomponer la relación con los gobernadores de cara a las reformas pendientes. La elección de Santilli —un dirigente con trayectoria en la negociación territorial— sugiere que el Gobierno busca privilegiar el oficio político por sobre el perfil técnico que predominó en gran parte de su gestión, mientras sostiene, sin matices, una política tarifaria que sigue golpeando el bolsillo de los hogares.
