Red de falsas denuncias y manipulación judicial: el escándalo detrás del caso Ghisoni
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El caso de Pablo Ghisoni, el médico obstetra injustamente acusado de abuso sexual por su propio hijo, volvió a sacudir al ámbito judicial argentino con nuevas revelaciones que apuntan a una presunta red de peritos pagos y funcionarios cómplices. El fiscal Jorge Ariel Bettini Sansoni, a cargo de la Fiscalía N.º 1 de Lomas de Zamora, presentó recientemente una denuncia por “asociación ilícita” contra Andrea Vázquez, ex pareja de Ghisoni y madre del denunciante, por haber presuntamente armado una compleja maniobra judicial con la colaboración de actores del propio sistema.
Una falsa acusación y una década de consecuencias
En 2012, Pablo Ghisoni fue denunciado por abuso sexual por dos de sus hijos menores, lo que derivó en su inmediata detención y posterior internación en una institución de salud mental. Permaneció allí durante más de dos años, hasta que obtuvo prisión domiciliaria. La libertad definitiva le llegó recién en 2023, cuando el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 3 de Lomas de Zamora lo absolvió por unanimidad, al considerar que no existían pruebas válidas en su contra.
Pero el verdadero punto de inflexión llegó cuando su hijo Tomás, ahora con 20 años, grabó un video confesando que había mentido al denunciar a su padre, inducido y manipulado por su madre desde la adolescencia. En un testimonio que conmovió al país, reconoció que sostuvo durante años un relato falso, influenciado por el deseo materno de alejar a los hijos de su padre.
“Me costó años decir esto. Cuando era adolescente acusé falsamente a mi padre de algo gravísimo”, declaró Tomás en el video que rápidamente se viralizó, generando repudio, conmoción y nuevas investigaciones.
Presunta asociación ilícita y una red de complicidades
El fiscal Bettini Sansoni considera que detrás de esta falsa denuncia existió una estructura orquestada, compuesta por “agrupaciones, personas y peritos pagos” que, lejos de buscar la verdad, habrían colaborado con la estrategia de Andrea Vázquez.
En el escrito presentado el 18 de julio, el fiscal detalla que la maniobra incluyó instigación al falso testimonio, uso de pruebas fraudulentas, y un intento sistemático por neutralizar a jueces o fiscales que cuestionaban la versión impuesta. “Fueron denunciados, recusados y ofendidos”, dice el documento judicial, describiendo una táctica deliberada de presión institucional.
Se sospecha incluso que hubo intervención de organizaciones dedicadas a la protección infantil, que sin verificar la veracidad de las acusaciones, respaldaron a la madre en sus acciones legales. Además, el fiscal alertó que Andrea Vázquez aún convive con otro hijo menor de edad, por lo que pidió intervención urgente del Asesor de Incapaces, la Justicia de Familia y el Centro de Protección de la Niñez.
Una disputa judicial que terminó en tragedia familiar
La causa original nació luego de que el Tribunal de Familia N.º 3 de Lomas de Zamora ordenara en una medida excepcional que la policía retirara por la fuerza a los menores de la casa materna para trasladarlos con su padre. Esto habría sido el detonante para que, dos años más tarde, se interpusieran las denuncias por abuso.
De los tres hijos, solo uno —Francisco— decidió permanecer con su padre, mientras que los otros regresaron a la casa materna. Desde entonces, Ghisoni no volvió a tener contacto con sus hijos por casi una década.
“Yo perdí a dos de mis hijos durante diez años”, declaró el médico en una entrevista con Telenoche. “El haber visto ese video me emocionó muchísimo. Haber podido ver que Tomás haya podido entender la patología de la madre y las cosas que ella ha hecho, fue muy fuerte para mí”.
Ghisoni también explicó que las acusaciones comenzaron después de que él denunciara a Vázquez por maltrato hacia los niños, lo que provocó un primer fallo judicial a su favor. Pero la acusación por abuso sexual detuvo esa restitución y revirtió completamente la situación familiar.
Una justicia que ahora investiga a sus propios engranajes
El fiscal Bettini no solo acusa a la madre, sino que pide investigar en profundidad a todos aquellos que permitieron que una causa basada en un testimonio manipulado avanzara durante más de diez años. La posibilidad de que existiera una red dedicada a promover denuncias falsas a cambio de favores o dinero genera alarma y reabre un viejo debate sobre la fragilidad del sistema judicial ante las causas de abuso intrafamiliar.
Hoy, tras su absolución, Pablo Ghisoni intenta reconstruir el vínculo con su hijo Tomás. “Uno es padre toda la vida y quiere lo mejor para sus hijos. Esto es un poco el camino que ahora vamos a empezar a transitar”, concluyó el médico, visiblemente afectado pero determinado a recuperar el tiempo perdido.
Mientras tanto, la Justicia enfrenta un nuevo desafío: investigar si el caso Ghisoni fue solo un hecho aislado o la punta del iceberg de una red que se valió del sistema para consumar una de las injusticias más graves que puede sufrir una persona: ser acusado falsamente por el delito más atroz, por su propio hijo.
