Milei atacó a Villarruel, prometió «batacazo violeta» en octubre y redobló su ofensiva contra «la casta»

0
papada

Loading

En un encendido discurso en Córdoba, el presidente atacó a su vicepresidenta, al kirchnerismo y a la “casta política”, mientras pidió a sus seguidores militar la batalla cultural

El presidente Javier Milei volvió a sacudir el escenario político con una intervención cargada de ataques personales, promesas electorales y apelaciones a su núcleo duro. Fue en La Derecha Fest, un evento organizado por La Derecha Diario en el Hotel Quorum de Córdoba, donde se presentó como la figura central bajo el lema “La construcción del milagro”.

Desde el escenario, rodeado de aplausos y cánticos de sus seguidores, Milei entonó una canción que reescribe la memoria peronista con impronta libertaria: “¡Saquen al pingüino del cajón para que vea que los pibes cambiaron de idea y llevan la bandera que trajo el león!”, en alusión a Néstor Kirchner y al ascenso de su movimiento.

Ataque sin filtros a Villarruel

Uno de los momentos más tensos del discurso fue cuando Milei arremetió con dureza contra su vicepresidenta, Victoria Villarruel, a quien llamó “bruta traidora” por su acompañamiento a un proyecto del Senado que, según el oficialismo, implicaría un gasto de 17 mil millones de dólares. “Sugiero que antes de hacer chicanas aprendan a sumar dos más dos”, dijo con sarcasmo, anticipando que vetará la ley sancionada por la Cámara Alta.

El ataque dejó en evidencia la fractura política dentro del propio oficialismo, luego de semanas de tensión por la sesión del 10 de julio y el cierre de listas para las elecciones legislativas provinciales.

Contra la “casta”, los periodistas y el pasado reciente

En su habitual tono confrontativo, el mandatario amplió sus críticas a toda la “casta política”, a los periodistas “ensobrados”, a los “sindigarcas” y a los “empresaurios prebendarios”. También arremetió con crudeza contra el senador José Mayans, a quien llamó “impresentable de mierda” y “morsa inmunda”, por su rol durante la cuarentena por la pandemia.

“El desastre de los últimos tres gobiernos argentinos y el liberticidio de una cuarentena eterna… yo no me olvido que había gente que decía que en pandemia no hay derechos”, gritó Milei, apuntando a la figura de Mayans, senador aliado del gobernador formoseño Gildo Insfrán.

El milagro libertario, según Milei

Lejos de la autocrítica, el presidente calificó a su administración como “el mejor gobierno de la historia”, y elogió a su ministro de Economía, Luis Caputo, a quien llamó “el mejor del mundo”. Comparó su plan de estabilización con el de Carlos Menem y aseguró que su gestión logró bajar la inflación más rápido, sin Plan Bonex, sin control de precios y sin fijar el tipo de cambio.

Además, defendió su política fiscal con orgullo: “Pusimos las cuentas públicas en orden en un mes y saneamos el balance del Banco Central en seis”.

En relación con las jubilaciones, sostuvo que quienes hoy critican las políticas de su gobierno “dejaron jubilaciones de 80 dólares”, mientras que las actuales superan los “350 dólares en una economía más abierta”, argumentando que hoy “cada dólar compra más que antes”.

Estrategia electoral y batalla cultural

Milei también delineó su estrategia electoral y comunicacional de cara a las elecciones de septiembre y octubre, donde su espacio buscará consolidar el poder territorial en las provincias y ampliar su representación legislativa.

Reconoció que actualmente cuenta con apenas el 15% de los diputados y el 10% de los senadores, pero advirtió que “la gente ya no quiere saber nada con los que gobernaron antes”, y vaticinó que “muchos se van a sorprender con los resultados de octubre”.

Convocó a sus seguidores a convertirse en “soldados de la batalla cultural” y a replicar el modelo de militancia territorial de la izquierda:

“En cada plaza, en cada Concejo Deliberante, en cada canal, en cada radio, debe haber alguien defendiendo las ideas de la libertad. Debemos hacer nuestra propia larga marcha”, insistió.

Tensión interna y desafíos por delante

El cruce con Villarruel y el tono cada vez más confrontativo del presidente evidencian una creciente tensión dentro del oficialismo, en un contexto marcado por la recesión económica, la caída del poder adquisitivo y un calendario electoral complejo. A pesar del discurso triunfalista, La Libertad Avanza enfrenta divisiones internas, conflictos con antiguos aliados y un electorado cada vez más exigente.

Con el foco puesto en las urnas y una retórica cada vez más radicalizada, Milei apuesta a consolidar su núcleo duro y presentar a sus adversarios como un bloque homogéneo de “la casta”, mientras promete un “batacazo violeta” en octubre que redefina el mapa político argentino.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *