Incendio en un edificio de Caballito: 38 personas asistidas y 14 hospitalizadas por inhalación de humo

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El fuego se originó en un colchón en el piso 12; no se registraron víctimas fatales

Una densa columna de humo alteró la calma del barrio de Caballito el pasado lunes poco después del mediodía, cuando un incendio de importantes proporciones se desató en un edificio de 21 pisos ubicado en Emilio Mitre al 400, entre Pedro Goyena y Valle, en la Comuna 6. El siniestro obligó a evacuar por completo el inmueble, movilizó a decenas de bomberos y equipos de emergencia, y dejó como saldo 38 personas asistidas por el SAME, de las cuales 14 debieron ser hospitalizadas por inhalación de humo.

El fuego, que comenzó en el departamento A del piso 12, se habría iniciado por causas aún bajo investigación, aunque se confirmó que el foco principal fue un colchón ubicado en una de las habitaciones. Desde allí, las llamas comenzaron a propagarse rápidamente, generando una densa humareda que se esparció por los pisos superiores y activó las alarmas de emergencia del edificio.

Evacuación y operativo de rescate

Ante la magnitud del incidente y el riesgo de propagación del fuego, las autoridades decidieron evacuar completamente la torre, un proceso que se realizó en forma ordenada pero con gran tensión. El operativo de emergencia contó con la participación de Bomberos de la Ciudad, efectivos de la Policía de la Ciudad, el Grupo Especial de Rescate (GER) y personal del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME), cuyo despliegue fue clave para asistir a los damnificados.

El director del SAME, Alberto Crescenti, se hizo presente en el lugar para coordinar las tareas de atención médica y confirmó que no hubo víctimas fatales. «Se atendieron a 38 personas por distintos cuadros relacionados con la inhalación de humo. De ellas, 14 fueron trasladadas al Hospital Durand con signos compatibles, aunque fuera de peligro», declaró Crescenti a los medios.

Restricción del tránsito y control del siniestro

Durante varias horas, la zona permaneció con circulación restringida para facilitar las tareas de los equipos de emergencia. En paralelo, los bomberos trabajaron para sofocar las llamas y luego iniciaron el proceso de ventilación del edificio, especialmente en los pisos superiores, donde el humo había ganado mayor densidad.

Fuentes de Bomberos indicaron que, si bien el fuego pudo ser controlado con relativa rapidez, la acumulación de materiales inflamables en la habitación afectada y la altura del edificio complicaron las tareas iniciales. Como medida de precaución, también se realizaron inspecciones estructurales ante un eventual riesgo de derrumbe, aunque más tarde se descartó esa posibilidad.

Vecinos en estado de shock y revisión de protocolos

Los vecinos, muchos de los cuales tuvieron que abandonar sus viviendas de forma repentina, se mostraron consternados por lo ocurrido. Algunos fueron atendidos por ataques de pánico y otros manifestaron preocupación por el estado de sus viviendas y pertenencias.

«Escuchamos los gritos, olimos el humo, y salimos como pudimos», relató Marta, una residente del piso 16. «Gracias a Dios no pasó a mayores, pero fue una situación angustiante. Algunos vecinos estaban durmiendo o no se habían dado cuenta de lo que pasaba», agregó.

El episodio encendió nuevamente el debate sobre la seguridad contra incendios en edificios de gran altura, especialmente en zonas densamente urbanizadas como Caballito. Aunque el edificio contaba con sistemas de alarma y medidas de evacuación, muchos vecinos coincidieron en la necesidad de mejorar los simulacros y la capacitación de los residentes para actuar en este tipo de emergencias.

Investigación en curso

Por el momento, la investigación del incendio está a cargo de peritos de Bomberos y personal judicial, quienes trabajan para determinar con precisión las causas del fuego. El colchón incendiado, que actuó como acelerante, será analizado como posible origen accidental o negligente.

Mientras tanto, se espera que los vecinos evacuados puedan regresar progresivamente a sus hogares a medida que se garantice la seguridad estructural del edificio.


El hecho no dejó víctimas fatales, pero puso en evidencia los desafíos logísticos y humanos que enfrentan las grandes ciudades ante eventos de esta naturaleza. La rápida acción del SAME y los cuerpos de rescate fue clave para evitar una tragedia mayor.

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