Grave crisis por el gas en Argentina: alertan por posibles cortes en el AMBA

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La Cámara Argentina de GNC advirtió que la red de distribución no está preparada para el frío extremo que azota al país. Ya hay cortes en nueve provincias y podría haber complicaciones en Buenos Aires.

La ola de frío polar que ubica a la Argentina entre los países más fríos del planeta no solo afecta la salud y la movilidad de la población, sino que también pone en jaque al sistema energético. La Cámara Argentina de GNC alertó sobre una situación crítica en la red de distribución de gas natural comprimido (GNC), que ya presenta cortes en varias provincias y amenaza con extenderse al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Estamos ante una situación realmente muy crítica”, advirtió Oscar Olivero, presidente de la entidad, quien explicó que la infraestructura de gas no está preparada para afrontar temperaturas tan extremas como las registradas en los últimos días. El fenómeno climático provocó una fuerte caída de presión en la red, lo que impide el funcionamiento de muchas estaciones de servicio, especialmente en el interior del país.

Nueve provincias afectadas y riesgo de colapso

Según Olivero, el suministro de GNC ya fue interrumpido en Jujuy, Salta, Santiago del Estero, Tucumán, Córdoba, Mendoza, San Juan, San Luis y Santa Fe, muchas de ellas no acostumbradas a enfrentar este tipo de restricciones. La situación se volvió especialmente delicada en ciudades cordilleranas como Bariloche y Esquel, donde se priorizó el consumo residencial cortando el abastecimiento comercial.

Hay estaciones que no pueden trabajar porque la presión que llega no permite el funcionamiento de las máquinas”, explicó el dirigente. Además, advirtió que la misma situación podría repetirse en el conurbano bonaerense si el frío continúa: “No descartamos que la crisis energética llegue al AMBA. Por ahora Metrogas y Naturgy mantienen el suministro, pero si sigue así, podría haber problemas”.

El frío extremo y sus consecuencias técnicas

La caída de presión tiene causas tanto estructurales como físicas. Según la explicación técnica brindada por Olivero, las bajas temperaturas hacen que las moléculas del gas se contraigan, pierdan velocidad y, por ende, disminuya la presión en los ductos. Esto afecta de forma directa al transporte y distribución de gas en todo el país, generando un cuello de botella en la provisión energética.

Estamos ante un fenómeno climático para el que no estamos preparados”, subrayó el titular de la Cámara, y añadió que solo una mejora del clima podría revertir esta situación. Por el momento, la red de distribución enfrenta una sobredemanda que no puede satisfacer, producto del incremento en el consumo doméstico y la falta de infraestructura adecuada.

Mar del Plata, al límite

Una de las ciudades más comprometidas por esta situación es Mar del Plata. Allí, la presión del gasoducto troncal se encuentra en niveles críticamente bajos, lo que generó cortes de suministro tanto en estaciones de GNC como en domicilios particulares. “Tuvimos que cortar estaciones de servicio y hubo hogares que se quedaron sin gas”, informó Olivero.

El problema se agrava por la reciente desregulación en la distribución de gas envasado decidida por el Gobierno nacional, lo que deja a muchas familias sin alternativas de calefacción. En este contexto, la emergencia energética se combina con las consecuencias sociales de las políticas de ajuste.

Una red frágil ante un clima extremo

La crisis energética desatada por el frío expone una vez más las limitaciones estructurales del sistema de transporte y distribución de gas en la Argentina, así como la falta de previsión ante fenómenos climáticos extremos. Mientras tanto, las provincias afectadas apelan a medidas de emergencia para garantizar el consumo residencial, y el AMBA se mantiene en vilo ante la posibilidad de que los cortes se multipliquen.

En palabras de Olivero, el país enfrenta una situación sin precedentes: “Este fenómeno climático que nos afecta está ocasionando bastantes problemas”. La advertencia es clara: si no mejora el clima, el gas no alcanzará para todos.

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