Fuerte despliegue en los estadios porteños: demoras, secuestros y la captura de un prófugo en el arranque del Torneo Apertura
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El inicio del Torneo Apertura de la Liga Profesional estuvo acompañado por un amplio operativo de seguridad desplegado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en distintos estadios porteños. El balance de la primera jornada dejó cifras contundentes: un prófugo con pedido de captura por homicidio fue detenido, 70 trapitos fueron demorados, seis micros secuestrados y 345 actas contravencionales labradas, en el marco de controles reforzados en accesos y zonas aledañas a las canchas.
El operativo fue coordinado por el Ministerio de Seguridad porteño y se desarrolló durante los encuentros disputados en Boca Juniors, San Lorenzo y Barracas Central, con partidos frente a Deportivo Riestra, Lanús y River Plate, respectivamente. En cada escenario se implementaron tres anillos de control, con presencia policial, controles de documentación y verificación de antecedentes.
Uno de los hechos más relevantes se produjo en la previa del partido disputado en el estadio de Barracas Central, donde la Policía de la Ciudad detuvo a un hombre con pedido de captura vigente por una causa de homicidio, emitido el 25 de marzo del año pasado. El sospechoso fue puesto a disposición del Juzgado Criminal y Correccional N.º 9, a cargo del juez Martín Sebastián Peluso, y trasladado a una dependencia policial.
En paralelo, los controles permitieron detectar a 81 personas que intentaron ingresar a los estadios pese a contar con derecho de admisión, de las cuales 62 fueron identificadas en las inmediaciones de La Bombonera. Además, se labraron cerca de 200 actas a hinchas que intentaron acceder sin entrada o utilizando carnets que no les pertenecían, una de las infracciones más frecuentes registradas durante la jornada.
Otro de los focos del operativo estuvo puesto en el control del espacio público. En total, 70 trapitos fueron demorados: 65 en el barrio de La Boca y cinco en las inmediaciones del estadio Pedro Bidegain, en el Bajo Flores. Estas acciones se enmarcan en la política de la Ciudad de ordenar el entorno de los eventos deportivos y prevenir situaciones de extorsión o violencia contra los asistentes.
Los controles también alcanzaron al transporte de hinchas. De los diez micros inspeccionados, seis fueron secuestrados por no contar con la documentación correspondiente y derivados a la playa policial. A esto se sumaron 21 actas de secuestro por venta ilegal, con la incautación de 1.760 productos, entre merchandising apócrifo, bebidas alcohólicas y alimentos comercializados sin autorización.
Además, se registraron detenciones por delitos comunes. En La Boca, un hombre de 46 años fue arrestado acusado de robar un casco de una moto estacionada; al momento de su aprehensión llevaba dos tijeras tipo yuga, por lo que quedó a disposición de la Unidad de Flagrancia Sur. En tanto, en el ingreso al estadio de San Lorenzo, otro individuo fue procesado por tenencia de estupefacientes, con intervención de la Unidad de Flagrancia Oeste.
Desde el Gobierno porteño destacaron que el operativo apunta a garantizar la seguridad de los hinchas y vecinos, prevenir delitos y asegurar que los espectáculos deportivos se desarrollen en un marco de orden. El despliegue anticipa una línea de control sostenida para el resto del torneo, con presencia reforzada en cada fecha y tolerancia cero frente a infracciones y conductas delictivas.
