Tensión entre Ciudad y Nación por la coparticipación: el Presupuesto 2025 no contempla el fallo de la Corte Suprema
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Este domingo, el presidente de la Nación, Javier Milei, presentó ante el Congreso el Presupuesto 2025, un proyecto clave para la administración del gobierno libertario. Sin embargo, uno de los puntos más controversiales ha sido la falta de inclusión de los fondos de coparticipación adeudados a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), un conflicto que ha generado tensiones entre el gobierno nacional y la administración porteña.
El reclamo de la Ciudad
El principal desencuentro radica en el incumplimiento de la orden de la Corte Suprema de Justicia, que en 2022 había establecido que el gobierno nacional debía restituir el 2,95% de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires. Este fallo se produjo tras un extenso litigio originado por el recorte en los fondos de coparticipación decidido por el ex presidente Alberto Fernández en 2020, en un intento por equilibrar las finanzas federales y transferir recursos adicionales a la Provincia de Buenos Aires. Sin embargo, el Presupuesto 2025 presentado por Milei no contempla el pago completo de esa cifra. En cambio, establece que la coparticipación para CABA será del 1,4%, en línea con lo que ha sido la práctica desde el inicio del recorte.
Para el gobierno de la Ciudad, liderado por Jorge Macri, esta decisión es insuficiente. El fallo de la Corte estableció de manera clara que la Ciudad debía recibir el 2,95% de los recursos coparticipables, lo que dejaría una diferencia del 1,55% sin cubrir en la propuesta actual del Ejecutivo. Esta brecha financiera no solo afecta la autonomía financiera de CABA, sino que también amenaza con profundizar las tensiones entre el gobierno de la Ciudad y la Nación.
Un 1,55% discrecional
Otro punto que ha generado malestar es que el 1,55% restante, que representa aproximadamente $1,44 billones para todo el año, será considerado como “discrecional” por el gobierno nacional. Esto significa que esos fondos, aunque establecidos, no estarán sujetos a actualizaciones automáticas por inflación o recaudación, lo que podría erosionar su valor real en un contexto inflacionario creciente.
Este manejo discrecional de los fondos ha encendido las alarmas en el PRO, ya que representa una herramienta de negociación política que el gobierno central podría utilizar para condicionar o ralentizar la transferencia de recursos. A medida que la inflación y la caída en la recaudación afectan las cuentas públicas nacionales, la Ciudad podría ver afectada su capacidad de ejecutar proyectos y mantener los niveles de inversión en áreas claves como infraestructura, seguridad y salud.
La deuda: un tema pendiente
Más allá de la coparticipación actual, otro aspecto crítico del Presupuesto 2025 es la falta de reconocimiento de la deuda que la Nación mantiene con CABA. Según estimaciones, desde 2020, la deuda acumulada supera los u$s5.000 millones, un monto que, de no ser saldado, seguirá tensando las relaciones entre ambas jurisdicciones.
Reunión clave entre Macri y Caputo
Para intentar destrabar el conflicto, el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, y el ministro de Economía, Luis Caputo, se han reunido en varias ocasiones, aunque hasta ahora sin llegar a un acuerdo firme. Este miércoles, ambos volverán a verse las caras, convocados por la Justicia en un intento por mediar en la disputa.
Las conversaciones han sido intensas, pero no han avanzado significativamente debido a la posición intransigente de ambas partes. Mientras que el gobierno de la Ciudad exige el cumplimiento del fallo de la Corte y el pago total de la deuda, el gobierno nacional, con Caputo a la cabeza, ha argumentado que el contexto económico no permite realizar una transferencia de fondos tan elevada sin afectar otros compromisos financieros.
El escenario político
Este conflicto se produce en un momento de alta sensibilidad política, con el PRO enfrentando la tarea de defender su bastión histórico en la Ciudad de Buenos Aires, y el gobierno de Javier Milei, centrado en avanzar con su programa de ajuste fiscal, que incluye recortes en diversos sectores. Para el oficialismo, ceder ante las demandas de la Ciudad podría interpretarse como una señal de debilidad en su estrategia de contener el déficit fiscal, mientras que para la administración porteña, aceptar un acuerdo por debajo de lo ordenado por la Corte sería visto como una derrota política.
La discusión sobre el Presupuesto 2025 promete prolongarse en el Congreso, donde tanto la oposición como sectores del oficialismo tendrán que negociar no solo el destino de los fondos de coparticipación, sino también el rumbo económico del país en un contexto de crecientes desafíos fiscales. En este escenario, el conflicto entre Nación y Ciudad es solo uno de los muchos frentes abiertos que marcarán la agenda política en los próximos meses.
