Los colegios de la UBA activaron protocolos tras circular fotos de alumnas alteradas con inteligencia artificial
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El Nacional Buenos Aires y el Carlos Pellegrini abrieron espacios de escucha y derivaron el caso a la Justicia luego de que imágenes manipuladas de estudiantes circularan en grupos de WhatsApp y redes sociales. La Unidad Fiscal Especializada en Delitos Informáticos abrió actuaciones de oficio.
La difusión de fotografías de alumnas alteradas con inteligencia artificial provocó la reacción inmediata de dos de los colegios más emblemáticos de la Universidad de Buenos Aires. El Colegio Nacional de Buenos Aires y la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini informaron que activaron sus protocolos institucionales, abrieron espacios de escucha y derivaron el caso a los organismos correspondientes tras las denuncias por violencia digital.
Qué ocurrió
Según los medios que siguieron el caso, la maniobra consistió en tomar imágenes de estudiantes y modificarlas para desnudarlas o alterar su vestimenta, con posterior circulación en grupos de WhatsApp y redes sociales. La rectora del Pellegrini, Ana Barral, confirmó que «eso ocurrió» y sostuvo que se activó el protocolo contra la violencia de género. Desde el Nacional Buenos Aires indicaron que se trabaja con las instancias previstas por la institución.
En paralelo, la Justicia porteña abrió una investigación de oficio a través de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos Informáticos, con al menos dos denuncias ya radicadas. El expediente apunta a determinar quiénes intervinieron y cómo se difundieron las imágenes.
La respuesta institucional: más que disciplina
Los comunicados de ambos establecimientos remarcaron que el abordaje no se limita a la respuesta disciplinaria. El Nacional Buenos Aires señaló que abrió canales de escucha y acompañamiento con la Oficina de Género y Promoción de Vínculos Saludables, preceptores, tutores, orientadores y familias, y recordó que desde 2019 desarrolla acciones de prevención ligadas a ciudadanía digital, ESI, grooming, bullying y violencia de género.
El Pellegrini enfatizó que, aunque los hechos habrían ocurrido en ámbitos virtuales ajenos a la escuela, la repercusión dentro de la comunidad educativa obligó a activar medidas de cuidado, contención y reflexión. La respuesta de la UBA se apoya en su marco general de actuación frente a la violencia y la discriminación de género, que contempla situaciones ocurridas también por medios virtuales cuando afectan vínculos educativos.
El debate más amplio: IA como herramienta de hostigamiento
El episodio volvió a instalar una discusión que especialistas y organismos educativos venían advirtiendo: el uso de herramientas de inteligencia artificial para generar o manipular imágenes con el objetivo de vulnerar la intimidad de chicas y adolescentes. Se trata de una forma de violencia digital con impacto escolar, emocional y legal, que los marcos normativos vigentes no siempre logran abordar con la velocidad que demanda la tecnología disponible.
El caso de los colegios de la UBA es, en ese sentido, un síntoma de un problema más amplio: la facilidad con que herramientas de acceso masivo pueden convertirse en instrumentos de humillación y hostigamiento dentro de comunidades educativas, y la urgencia de que las instituciones —y el sistema judicial— cuenten con respuestas a la altura de esa realidad.
Si sos víctima de violencia digital o conocés un caso, podés comunicarte con la Línea 144 (gratuita, confidencial, 24 horas) o denunciar ante la Unidad Fiscal Especializada en Delitos Informáticos (UFEDEI).
