La Ciudad firmó un convenio con la fundación de Gastón Pauls para el abordaje de consumos problemáticos

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Jorge Macri suscribió el acuerdo en el CIS Lima, convirtiéndose en la primera jurisdicción en adherir al programa nacional «25 Firmas». El anuncio reaviva el debate sobre la capacidad real de la red asistencial porteña en un contexto de creciente situación de calle.


El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, suscribió un convenio federal destinado a fortalecer las políticas de prevención de adicciones y el cuidado de la salud mental. El acuerdo fue firmado junto a la Fundación La Casa de la Cultura de la Calle, encabezada por el actor y activista Gastón Pauls. Con esta adhesión, la Ciudad se convirtió en la primera jurisdicción del país en sumarse a la iniciativa.

El programa «25 Firmas» y el acto en el CIS Lima

El convenio se enmarca en el programa nacional «25 Firmas», que promueve compromisos concretos y sostenidos por parte de organismos públicos de distintas provincias y municipios para articular acciones con organizaciones de la sociedad civil. La firma se llevó a cabo en el Centro de Inclusión Social (CIS) Lima, un dispositivo estatal especializado en el abordaje de consumos problemáticos.

El acta acuerdo prevé un esquema de trabajo transversal que involucra a los ministerios de Salud, Educación, Seguridad, Desarrollo Humano y Hábitat, Cultura y Deporte de la Ciudad. Entre los puntos principales figuran la realización de campañas de concientización, la incorporación de contenidos preventivos en los diseños curriculares educativos, la capacitación de equipos técnicos estatales y la creación de mecanismos de seguimiento para evaluar los resultados.

La situación de calle como contexto inevitable

Durante la presentación, el ministro de Desarrollo Humano y Hábitat porteño, Gabriel Mraida, reconoció que los consumos problemáticos y los trastornos de salud mental constituyen una de las principales problemáticas que afectan a la población en situación de calle. El reconocimiento oficial llega en un momento en que esa población superó las 5.000 personas en la Ciudad, más del doble que en 2021, y en que los dispositivos de contención se encuentran bajo presión creciente por la crisis socioeconómica.

Desde diversos sectores sociales se advierte que la eficacia de estos convenios suele verse limitada si no se acompañan de un incremento presupuestario real que robustezca la infraestructura de los paradores y centros de integración, desbordados por la demanda.

La red asistencial: el despliegue oficial y sus límites

La administración local subrayó la vigencia de su red de atención pública: la Línea 108 (opción 3) con disponibilidad las 24 horas, un centro de admisión, cinco centros ambulatorios, siete Centros de Intervención Asistencial Comunitaria, 15 dispositivos residenciales de gestión asociativa supervisada y 41 centros barriales distribuidos en el territorio.

Sin embargo, organizaciones territoriales y profesionales del área señalan que la fragmentación y la falta de articulación entre los centros barriales y las guardias hospitalarias monovalentes siguen siendo el principal cuello de botella para sostener los tratamientos de reinserción social a mediano y largo plazo. El convenio con la fundación de Pauls puede aportar visibilidad y voluntad política al problema, pero la pregunta sobre los recursos concretos para sostenerlo queda abierta.

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