Homenaje al legado del Padre Carlos Mugica
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En un emotivo acto celebrado en el icónico Luna Park de la Ciudad de Buenos Aires, el arzobispo Jorge García Cuerva encabezó una misa en conmemoración del 50 aniversario del fallecimiento del presbítero Carlos Mugica. La ceremonia tuvo lugar después de una multitudinaria marcha desde la Catedral Metropolitana hasta el estadio, donde se congregaron fieles y líderes religiosos para honrar la memoria del sacerdote comprometido con los más necesitados.
Monseñor García Cuerva destacó la figura de Mugica como un ejemplo de entrega y dedicación al servicio de los más vulnerables en una época marcada por la violencia y la injusticia social. En sus palabras, el arzobispo resaltó el legado de amor y solidaridad que el padre Mugica dejó como legado para las generaciones futuras.
La misa, concelebrada por destacados líderes religiosos, fue un momento de reflexión y oración en el que se recordó la valentía y el compromiso del sacerdote con los pobres y marginados de la sociedad. Se mencionaron también las palabras del padre Mugica en su famosa «Meditación en la villa», escrita en 1972, que aún resuena con relevancia en el contexto actual.
En un gesto de unidad y fraternidad, la comunidad católica se reunió para rendir homenaje a un hombre que dedicó su vida a la causa del Evangelio y la justicia social. Se destacó la importancia de seguir el ejemplo del padre Mugica en la lucha por un mundo más justo y solidario, donde se respeten los derechos de todos los ciudadanos, especialmente los más vulnerables.
Al concluir la ceremonia, monseñor García Cuerva hizo un llamado a mantener viva la memoria del padre Mugica y a continuar su obra de amor y servicio a los demás. En un momento de profunda emoción, se recordaron las palabras finales del sacerdote en su «Meditación en la villa»: «Ayúdame». Un llamado a la acción y a la solidaridad que resuena hoy más que nunca en el corazón de todos los argentinos.
