El consumo masivo en Argentina no encuentra un piso
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Cayó por sexto mes consecutivo y acumula una baja del 2,9% en el primer semestre
Según la consultora Scentia, la caída interanual de junio fue del 2,7%. Los kioscos y almacenes de barrio lideraron el retroceso con un desplome del 4,6%. El comercio electrónico fue la única excepción: creció un 41% interanual.
El consumo masivo en Argentina no encuentra un piso. Junio cerró con su sexta caída interanual consecutiva, según el último relevamiento de la consultora Scentia: las ventas medidas en volumen retrocedieron un 2,7% respecto al mismo mes de 2025, consolidando un primer semestre de 2026 con una contracción acumulada del 2,9%.
El rebote de mayo que no llegó
El dato resulta especialmente significativo porque en mayo la caída se había moderado al 1,6%, generando expectativas sobre un posible punto de inflexión impulsado por una menor presión inflacionaria. Esa reversión no se produjo. El índice de consumo elaborado por Scentia —con base 100 en enero de 2023— se ubicó en junio en 82,9 puntos, dos puntos por debajo de los 84,8 de mayo. El pico de la serie fue en diciembre de 2023, cuando el indicador alcanzó los 111 puntos; desde entonces, la tendencia fue descendente sin recuperación sostenida.
Las ventas en pesos suben, pero por los precios
La caída en volumen contrasta con lo que muestran las cifras nominales. Las ventas en pesos subieron un 26,6% interanual, pero el precio promedio de los productos relevados avanzó un 23,1% en el mismo período. El incremento en la facturación se explica casi enteramente por la suba de precios, no por una mayor cantidad de productos vendidos. La inflación interanual al consumidor se ubicó en 33,5% en junio, con un acumulado de 16,8% en lo que va del año, según el INDEC.
Canal por canal: kioscos y mayoristas, los más golpeados
La caída alcanzó a casi todos los canales presenciales. Los kioscos y almacenes de barrio registraron la peor performance mensual, con un retroceso del 4,6% interanual. El canal mayorista cayó un 3,3%, mientras que las grandes cadenas de supermercados sufrieron una contracción del 2,6%. Los autoservicios independientes bajaron un 1,6% y las farmacias, que en mayo habían crecido 2,3%, cerraron junio sin variación. En los supermercados, el acumulado del primer semestre es aún más preocupante: 4,6% de caída en el período.
Por rubros: desayuno, limpieza y perecederos, los más afectados
El panorama por categorías es igualmente adverso. El desayuno y la merienda lideraron las caídas con un retroceso del 7,7% interanual, seguidos por los productos de limpieza de ropa y hogar (-6,2%) y los alimentos perecederos (-5,7%). La única categoría que cerró junio en terreno positivo fue la de bebidas con alcohol, con una suba del 9,4%, un comportamiento que los analistas vinculan al efecto del Mundial de fútbol que se disputa en estas semanas.
La gran excepción: el comercio electrónico creció un 41%
En medio del escenario sombrío, el comercio electrónico se erige como la excepción. Las ventas online crecieron un 41% interanual en junio, superando el 29,9% de mayo, y acumulan una expansión del 34,8% en lo que va de 2026. Lo más relevante es que el crecimiento fue transversal: las ocho canastas relevadas por Scentia cerraron junio en terreno positivo dentro del canal digital. Las bebidas alcohólicas encabezaron el alza con un 61,8%, seguidas por los alimentos (54,6%) y los productos impulsivos (45,2%).
El retrato que emerge es el de un mercado interno que no termina de encontrar el rumbo. La contracción del consumo masivo, que ya lleva medio año de caídas ininterrumpidas, refleja la persistente debilidad del poder adquisitivo de las familias argentinas. Y mientras los comercios de proximidad y las grandes cadenas sufren el embate de la recesión, el bolsillo del consumidor se refugia cada vez más en las pantallas, donde los precios y la conveniencia parecen inclinar la balanza a favor del click.
