Vigilia en Plaza de Mayo contra el veto de Milei a la Ley de Emergencia en Discapacidad
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Una noche de protesta frente a Casa Rosada
Este martes por la noche, familias, organizaciones sociales y prestadores vinculados a la discapacidad realizaron una vigilia en Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada (Comuna 1), en rechazo al veto presidencial de Javier Milei a la Ley de Emergencia en Discapacidad. El objetivo central de la jornada fue presionar a la Cámara de Diputados, que este miércoles deberá decidir si convalida o rechaza la medida del Poder Ejecutivo.
Con carteles, velas encendidas y pañuelos violetas, los manifestantes reclamaron que el Congreso no deje sin efecto una norma que consideran clave para proteger los derechos de las personas con discapacidad en situación de vulnerabilidad.
Qué plantea la ley
La Ley de Emergencia en Discapacidad, aprobada previamente por ambas cámaras, establece un conjunto de medidas para reforzar la cobertura de las prestaciones y garantizar condiciones mínimas de equidad. Entre sus ejes más destacados se encuentran:
- Saldar deudas con los prestadores del sistema de salud.
- Actualizar mensualmente los aranceles del Sistema de Prestaciones Básicas de Atención Integral.
- Fortalecer la base de datos de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y realizar auditorías para transparentar la gestión.
- Garantizar financiamiento adecuado para pensiones no contributivas, revisando las condiciones de acceso y permanencia.
- Otorgar compensaciones de emergencia a prestadores y asignaciones especiales para talleres de producción.
- Fortalecer talleres protegidos y centros de día.
- Reafirmar el cumplimiento del cupo laboral del 4% para personas con discapacidad en el Estado.
Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, el impacto fiscal estimado de estas medidas oscila entre 0,22% y 0,42% del PBI.
La voz de los organizadores
Pablo Molero, coordinador del Foro Permanente de Discapacidad, explicó durante la vigilia que la norma busca crear una nueva figura de pensión, no vinculada a la incapacidad laboral sino a la conjunción de discapacidad y pobreza. “Hay miles de personas que hoy están por debajo de la línea de subsistencia y necesitan apoyo social. La ley viene a cubrir ese vacío”, señaló.
Molero además subrayó el desfasaje entre los aranceles vigentes y los costos reales de atención: “Hoy existe una diferencia de casi un 73% entre lo que se paga y lo que cuesta sostener el servicio. Esa brecha está llevando a muchos prestadores al borde del colapso”.
Un reclamo que se amplifica
La vigilia contó con la participación de familias, docentes, profesionales de la salud, agrupaciones barriales y militantes de derechos humanos. Varias personas compartieron testimonios sobre las dificultades que atraviesan para acceder a tratamientos, medicación o acompañantes terapéuticos.
“Los vetos del gobierno son recortes encubiertos. Si se anula esta ley, miles de chicos se quedarán sin atención porque los prestadores ya no pueden sostener los costos. Estamos defendiendo el derecho a vivir dignamente”, expresó una madre que participa en un centro de día de Villa Lugano.
El trasfondo político
El veto de Milei fue interpretado por los organizadores como un nuevo enfrentamiento entre el Ejecutivo y el Congreso. Mientras el oficialismo sostiene que la ley es “fiscalmente inviable”, la oposición y las organizaciones civiles remarcan que el costo es marginal en relación al PBI y que los beneficios sociales son irremplazables.
El debate en Diputados será clave: si la Cámara logra reunir los dos tercios de los votos, podrá dejar sin efecto el veto presidencial. De lo contrario, la ley quedará definitivamente anulada.
“La discapacidad no espera”
Con esa consigna se desarrolló la vigilia en Plaza de Mayo, que se extendió hasta la madrugada. Entre aplausos y cánticos, los manifestantes reafirmaron que la defensa de los derechos de las personas con discapacidad no puede depender de cálculos financieros ni de disputas políticas coyunturales.
“Estamos acá para decir que no somos un gasto. Somos ciudadanos y ciudadanas con derechos, y exigimos que se cumplan”, cerró Molero ante el aplauso de la multitud.
