Tragedia en La Boca: una mujer de 70 años murió en un incendio en un conventillo y cuatro personas resultaron heridas
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Un incendio de grandes dimensiones ocurrido este viernes en un conventillo del barrio porteño de La Boca terminó en tragedia: una mujer de 70 años perdió la vida y al menos cuatro personas resultaron heridas, mientras que decenas de vecinos debieron ser asistidos y evacuados de manera preventiva. El siniestro se produjo en un inmueble ubicado en la calle Irala, entre Brandsen y Pinzón, una zona de construcciones antiguas y alta densidad habitacional.
El fuego se desató durante la mañana y rápidamente generó una situación crítica debido a las características del edificio, típico de los conventillos del sur de la Ciudad, con múltiples habitaciones, pasillos angostos y materiales altamente combustibles. Al lugar acudieron Bomberos de la Ciudad, personal del Grupo Especial de Rescate (GER), ambulancias del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) y agentes de Defensa Civil, además de efectivos de la Policía de la Ciudad, que colaboraron con el operativo.
Según el parte oficial, 19 personas fueron asistidas en el lugar, en su mayoría por inhalación de humo, mientras que 13 vecinos debieron ser evacuados por razones de seguridad. Cuatro de los afectados presentaron heridas de mayor consideración y recibieron atención médica más exhaustiva, aunque no se informó riesgo de vida en esos casos.
Durante las tareas de extinción y remoción de escombros, los bomberos encontraron el cuerpo sin vida de una mujer adulta en el segundo piso del inmueble. Minutos más tarde, personal del SAME confirmó el fallecimiento. La víctima tenía 70 años y residía en el conventillo, de acuerdo con las primeras informaciones recabadas en el lugar.
El operativo se extendió durante varias horas debido a la magnitud del incendio y a la necesidad de revisar cuidadosamente cada uno de los ambientes para descartar la presencia de otras personas atrapadas. Además de los residentes del conventillo, una persona que se encontraba en un edificio lindero también debió ser evacuada, como medida preventiva ante el riesgo de propagación del fuego.
Un dato que llamó la atención durante el operativo fue el rescate de un gato, que había quedado afectado por el humo. El animal recibió oxígeno por parte del SAME, una escena que reflejó la intensidad del siniestro y la situación de emergencia vivida por los habitantes del lugar.
Las causas del incendio aún no fueron determinadas y serán materia de investigación. Peritos especializados trabajarán en el inmueble para establecer el origen del fuego y evaluar si existieron fallas eléctricas, escapes de gas u otros factores que hayan contribuido al inicio de las llamas.
El episodio volvió a poner en foco la situación de vulnerabilidad que atraviesan muchos conventillos de la Ciudad, especialmente en barrios históricos como La Boca, donde conviven edificaciones antiguas, instalaciones precarias y condiciones habitacionales complejas. Vecinos de la zona manifestaron su preocupación por la reiteración de incendios en este tipo de viviendas y reclamaron mayores controles y políticas de prevención.
Mientras tanto, las autoridades porteñas continúan con las tareas de inspección estructural del edificio afectado y evalúan las condiciones para que los vecinos evacuados puedan regresar de manera segura o, en caso contrario, recibir asistencia habitacional transitoria. La tragedia dejó una profunda conmoción en el barrio y reabrió el debate sobre la seguridad y el estado de este tipo de construcciones en la Ciudad de Buenos Aires.
