Sospechas, confesiones y violencia: el caso del jubilado muerto en Parque Chacabuco que apunta a su propia cuidadora
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La Justicia investiga el crimen de Mario Villanueva, un jubilado de 79 años hallado sin vida en su vivienda, y el foco está puesto en la joven que debía cuidarlo. Confesó haber actuado como entregadora y uno de los ladrones es su cuñado.
El hallazgo del cuerpo sin vida de Mario Villanueva, un jubilado de 79 años, en su casa del barrio porteño de Parque Chacabuco, derivó en una investigación que dio un giro drástico en las últimas horas. Lo que en un primer momento fue presentado como un robo violento ahora suma elementos que apuntan a una traición desde el círculo más cercano: la cuidadora de 20 años que lo asistía es la principal sospechosa y admitió haber facilitado el acceso de los asaltantes. Uno de ellos, según confirmó, es su cuñado.
Una muerte rodeada de dudas
El hecho ocurrió días atrás en una vivienda ubicada sobre la calle Emilio Mitre al 1200, donde Villanueva residía solo y recibía asistencia permanente. La joven cuidadora fue quien salió a la calle a pedir ayuda tras el asalto, afirmando que habían sido víctimas de un violento robo. Sin embargo, el relato comenzó a resquebrajarse a medida que los investigadores detectaban inconsistencias y pruebas físicas que contradecían su versión.
La División Homicidios de la Policía de la Ciudad determinó que no había rastros de que las puertas hubieran sido forzadas. Además, la disposición de la vivienda, totalmente revuelta, y el testimonio posterior de la cuidadora encendieron todas las alarmas: terminó confesando que había sido cómplice en el ingreso de los ladrones. Según sus palabras, su función fue abrir la puerta y facilitar la entrada de dos hombres que permanecieron alrededor de 30 minutos en el lugar.
La autopsia, una pieza clave
Aunque aún no hay certeza sobre la causa exacta de la muerte, fuentes judiciales indicaron que el cuerpo de Villanueva presentaba signos de violencia física. Se confirmó que fue golpeado durante el asalto, aunque resta establecer si su fallecimiento fue consecuencia directa de esos golpes o si se trató de un infarto producto del estrés y el miedo.
“La autopsia será determinante para establecer si estamos ante un homicidio doloso o si el robo derivó en una muerte accidental”, indicaron desde la fiscalía interviniente, que caratuló provisoriamente la causa como “robo y homicidio”.
Una confesión que abrió el caso
Inicialmente, la joven cuidadora intentó presentarse como una víctima más del asalto. Sin embargo, su testimonio no resistió el avance de la investigación. La clave fue la ausencia de signos de violencia en los accesos, sumado a las imágenes de cámaras de seguridad de la zona que demostraban movimientos inusuales en el ingreso a la vivienda. Presionada por las pruebas, reconoció haber actuado como entregadora, y además identificó a uno de los autores del robo como su cuñado.
Por el momento, ambos cómplices se encuentran prófugos, y son intensamente buscados por las fuerzas de seguridad. Las cámaras del barrio y los registros de movimientos en la zona son analizados cuadro por cuadro en busca de pistas que permitan su localización.
Violencia y manipulación en la vejez
Este caso vuelve a poner en agenda una problemática muchas veces invisibilizada: la vulnerabilidad de los adultos mayores frente a situaciones de violencia, abandono o manipulación por parte de personas en las que depositan su confianza. Mario Villanueva, de origen español, vivía solo, y como muchos jubilados, confiaba plenamente en quien lo asistía a diario.
El desenlace trágico de su historia abre múltiples interrogantes no sólo sobre lo sucedido en esas últimas horas de vida, sino también acerca del modo en que se seleccionan y supervisan las tareas de cuidado domiciliario, un servicio cada vez más extendido en la sociedad argentina.
Una investigación en marcha
Mientras la familia del jubilado espera respuestas y justicia, la causa continúa bajo la órbita de la Fiscalía Criminal y Correccional N.º 15, que ya ordenó la detención formal de la joven cuidadora por su confesada participación y emitió órdenes de captura nacional para los otros dos implicados.
Se espera que el informe forense completo sea entregado en las próximas horas y permita confirmar con precisión el motivo del fallecimiento. Sólo entonces se podrá saber si la muerte de Villanueva fue un asesinato planificado o el trágico desenlace de un asalto brutal, con la complicidad de alguien que, hasta ese momento, debía velar por su bienestar.
Un crimen con tintes de traición, violencia y desesperación, que sacude a la comunidad de Parque Chacabuco y que suma un nuevo caso a la lista de adultos mayores que mueren víctimas de la inseguridad y la desprotección.
