Piden 15 años de prisión para un masajista acusado de trata y abuso sexual de una adolescente en Recoleta
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El Ministerio Público Fiscal sostuvo que el acusado captó a la víctima mediante una falsa oferta laboral y abusó de ella en dos ocasiones. También solicitó una reparación económica superior a los dos millones de pesos.
Una falsa oferta laboral que derivó en un delito grave
La Fiscalía General N°3, a cargo de Gabriela Baigún, solicitó una pena de 15 años de prisión para Walter Barrientos García, un hombre de 60 años, acusado de trata y abuso sexual agravado contra una adolescente de 16 años. Según la acusación, el imputado habría captado a la joven a través de una falsa oferta de trabajo como masajista publicada en internet, entre noviembre de 2012 y enero de 2013, en el barrio porteño de Recoleta.
Durante el alegato, los fiscales Claudia Rebour y Lautaro Fichter, en representación del Ministerio Público, aseguraron que el acusado “captó a la víctima con fines de explotación sexual” y que utilizó un método engañoso para atraerla. “La oferta laboral era una pantalla para someter a mujeres en situación de vulnerabilidad económica”, explicaron.
Dos abusos comprobados y un pedido de reparación económica
El Ministerio Público Fiscal consideró probado que Barrientos abusó sexualmente de la joven en dos oportunidades, por lo que pidió una reparación económica de $2.356.308 en concepto de daño moral, psicológico y material. La víctima, identificada como “Testigo C”, brindó su testimonio en la audiencia de apertura del juicio, el pasado 9 de septiembre, y su declaración fue considerada clave para acreditar los hechos.
Los fiscales resaltaron la gravedad de los ataques y la reiteración de los abusos, además de la condición de menor de edad de la víctima. Según la acusación, el segundo hecho ocurrió cuando Barrientos obligó a la joven a mantener relaciones sexuales forzadas con una pareja de clientes, lo que agravó su responsabilidad penal.
Un patrón sostenido durante más de una década
Durante el juicio, la fiscal Rebour destacó que el imputado actuó al menos durante 13 años con el mismo modus operandi, utilizando su supuesto trabajo como masajista para captar mujeres y someterlas sexualmente. “Se valía de su actividad profesional para cometer delitos de trata y explotación sexual, siempre apuntando a mujeres en situación de vulnerabilidad económica”, sostuvo la representante del Ministerio Público.
De acuerdo con la acusación, Barrientos publicaba anuncios en sitios de internet ofreciendo empleo o formación en masajes terapéuticos, lo que le permitía contactar a mujeres jóvenes que buscaban una oportunidad laboral. Una vez que establecía contacto, las citaba en su domicilio o en departamentos alquilados, donde las coaccionaba y abusaba de ellas bajo amenazas.
El pedido de la fiscalía y el impacto del caso
En su alegato final, la fiscal Baigún y su equipo remarcaron que el caso representa una manifestación grave de la violencia de género y la explotación sexual en el ámbito urbano. Por eso, además de la pena de prisión, solicitaron que se ordene una reparación económica integral, con el fin de restituir derechos y atender las secuelas psicológicas de la víctima.
El pedido de condena también busca sentar precedente judicial en materia de trata de personas y delitos sexuales cometidos bajo engaños laborales, una modalidad que, según los fiscales, sigue siendo frecuente en contextos de vulnerabilidad.
Lo que sigue
El Tribunal Oral Federal interviniente dará a conocer su veredicto en los próximos días, una vez analizadas las pruebas y los alegatos de las partes. Barrientos García permanece detenido desde el inicio del proceso y enfrenta cargos por trata de personas agravada y abuso sexual con acceso carnal reiterado, delitos que contemplan penas de entre 8 y 20 años de prisión.
La víctima, acompañada por un equipo interdisciplinario, continúa bajo seguimiento psicológico y asistencia judicial. Su testimonio, considerado “coherente, detallado y verosímil” por los peritos, fue determinante para sostener la acusación fiscal.
