Paritaria docente en tensión: fuerte rechazo al aumento salarial propuesto por el Gobierno porteño
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El conflicto salarial entre el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y los docentes porteños volvió a escalar con fuerza tras la última reunión paritaria. Desde el sindicato Ademys rechazaron de manera categórica la propuesta oficial presentada por el Ejecutivo local y calificaron el encuentro como “vergonzoso”, al considerar que el aumento ofrecido no responde a la realidad económica que atraviesan los trabajadores de la educación.
La propuesta del Gobierno porteño consiste en un incremento trimestral que contempla un 3% para enero y un 4,5% para febrero, porcentajes que fueron considerados insuficientes por la representación gremial. Según expresaron desde Ademys, la oferta no solo queda por debajo de la inflación proyectada, sino que además consolida la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante 2024 y 2025, en un contexto de suba sostenida del costo de vida en la Ciudad.
El rechazo se produjo tras una reunión con autoridades del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, que finalizó sin acuerdo y con un clima de fuerte tensión. “Fue una reunión vergonzosa”, afirmaron voceros del gremio al salir del encuentro. De acuerdo con sus cálculos, el aumento propuesto equivale a menos de mil pesos por día, una cifra que, remarcaron, “no alcanza ni para un viaje en subte”, reflejando la distancia entre los salarios docentes y los gastos cotidianos en la Ciudad.
Desde el sindicato señalaron que la oferta resulta aún más preocupante si se tiene en cuenta el impacto que tiene en los cargos iniciales y en los docentes con mayor carga horaria, quienes dependen casi exclusivamente de su salario para sostener a sus familias. En ese sentido, remarcaron que la docencia porteña viene arrastrando un deterioro salarial estructural, agravado por paritarias que, año tras año, quedan por detrás del índice inflacionario.
Las críticas también apuntaron directamente a la gestión del jefe de Gobierno Jorge Macri, a quien responsabilizan por priorizar el ajuste fiscal por sobre la inversión en educación pública. Desde Ademys advirtieron que no se trata solo de discutir porcentajes, sino de garantizar condiciones materiales que permitan sostener la tarea pedagógica y evitar la creciente precarización laboral en las escuelas.
“El salario docente no puede seguir siendo la variable de ajuste”, sostuvieron desde el gremio, que además reclamó una recomposición real que permita recuperar lo perdido y una cláusula de actualización automática para evitar que los sueldos vuelvan a quedar por debajo de la inflación. También exigieron que se reconozca el atraso salarial del año anterior como punto de partida para cualquier nueva negociación.
Con este escenario, el inicio del ciclo lectivo aparece rodeado de incertidumbre. Desde Ademys no descartaron la convocatoria a asambleas y medidas de fuerza si el Gobierno de la Ciudad no mejora la propuesta. El conflicto vuelve a poner en el centro del debate el financiamiento de la educación pública, el rol del Estado porteño y la situación salarial de miles de docentes, en un contexto social marcado por la pérdida de ingresos y el encarecimiento del costo de vida.
