Nuevo “Camarazo” en Defensa de Pablo Grillo: Periodistas Exigen la Renuncia de Patricia Bullrich
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Hoy a las 16 horas, periodistas y trabajadores de prensa se concentrarán frente al Hospital Ramos Mejía para realizar un nuevo “camarazo” en apoyo al reportero gráfico Pablo Grillo, quien continúa recuperándose tras haber sido gravemente herido durante la represión a la marcha de jubilados e hinchas. Los manifestantes exigen la renuncia de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a quien responsabilizan por la violencia desatada durante el operativo policial.
Sebastián Vricella, reportero gráfico y presidente de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA), fue uno de los primeros en convocar al “camarazo” a través de sus redes sociales. «Quería convocarlos a un camarazo de ‘Fuerza Pablo’ en el Hospital Ramos Mejía», escribió, invitando a los colegas a sumarse a la muestra de solidaridad con Grillo.
El secretario general del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), Agustín Lecchi, también se unió a la convocatoria, utilizando sus redes para respaldar la causa. “Insistimos en la denuncia de la renuncia de Patricia Bullrich como responsable política del operativo donde tiraron a matar a los manifestantes y a la prensa, y fue herido de gravedad el compañero reportero gráfico Pablo Grillo”, expresó Lecchi, subrayando la responsabilidad de la ministra en los hechos ocurridos.
Un Hecho de Violencia Sistemática
La indignación no solo se concentra en la figura de Bullrich, sino también en la brutalidad con la que se actuó durante el operativo de represión. Este lunes, una reconstrucción llevada a cabo por el Mapa de la Policía reveló detalles clave sobre el momento exacto en el que Grillo fue alcanzado por un cartucho de gas lacrimógeno disparado por un gendarme. El informe, que contó con la colaboración de la Revista Crisis, el CELS y ARGRA, identificó al gendarme responsable del disparo, quien pertenece a la unidad móvil número 6 de la Sección de Empleo Inmediato (SEI).
Según la reconstrucción, el disparo realizado por el gendarme fue horizontal, una práctica prohibida que transgrede los manuales y protocolos establecidos para el uso de la fuerza. “Es evidente que el tiro de Guerrero que impactó en la cabeza de Pablo no fue un hecho aislado”, recalcan los investigadores, señalando que este tipo de disparos son una práctica reiterada y sistemática en el accionar de las fuerzas de seguridad durante las protestas.
La Violencia contra la Prensa: Una Realidad Inaceptable
El caso de Pablo Grillo ha puesto de manifiesto una vez más el riesgo que enfrentan los periodistas y reporteros gráficos en el ejercicio de su labor, especialmente en situaciones de represión. La violencia contra la prensa, lejos de ser un hecho aislado, parece ser parte de un patrón creciente, en el que las fuerzas de seguridad no solo atacan a los manifestantes, sino también a quienes tienen el deber de documentar y denunciar esos abusos.
El “camarazo” de hoy, que se lleva a cabo en un contexto de creciente tensión entre el gobierno y los trabajadores de la prensa, busca visibilizar no solo la situación de Grillo, sino también la falta de garantías para los periodistas en el ejercicio de su oficio. Los trabajadores de prensa piden justicia para Grillo y exigen que se tome responsabilidad por los hechos ocurridos, buscando evitar que esta violencia institucional continúe.
El accionar represivo y la falta de respuesta adecuada por parte de las autoridades genera un clima de alarma entre los trabajadores de prensa, quienes han alzado su voz en defensa de la libertad de expresión y el derecho a informar sin temor a represalias. El “camarazo” es solo una de las tantas formas de protesta que se están llevando a cabo en apoyo a Pablo Grillo y para exigir un cambio en la forma en que el Estado maneja las manifestaciones y las relaciones con la prensa.
Conclusión: La Llamada a la Reflexión y la Acción
La situación de Pablo Grillo y la violencia vivida por los periodistas durante la represión a las manifestaciones debe ser un llamado a la reflexión sobre el respeto a los derechos fundamentales en el país, entre ellos, el derecho a la libertad de expresión. A medida que avanza la lucha por la justicia en este caso, queda claro que el compromiso con la verdad y la integridad profesional de los trabajadores de prensa es un derecho que no puede ser vulnerado.
El “camarazo” de hoy es solo un paso más en la demanda por justicia para Pablo Grillo, pero también es un recordatorio de la necesidad de garantizar la seguridad de todos los periodistas en el ejercicio de su labor. La renuncia de Patricia Bullrich, demandada por los gremios de prensa, podría ser un primer paso hacia una reparación y un cambio en la forma en que se abordan estos casos de violencia institucional en el futuro.
