Nueva fuga de presos en Caballito: cuatro continúan prófugos y se investiga complicidad policial
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Un nuevo escándalo de seguridad sacude al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tras la fuga de seis detenidos de la alcaldía de Caballito, ubicada en avenida Díaz Vélez al 5100. El hecho ocurrió el domingo por la tarde, cuando los reclusos golpearon y maniataron a dos policías antes de huir. Hasta el momento, dos fueron recapturados, mientras que los otros cuatro continúan prófugos.
El rol del taxi y la investigación en curso
Los delincuentes que lograron escapar eran esperados por un taxi en la puerta de la dependencia policial. El conductor del vehículo ya está a disposición de la fiscalía y se investiga si tuvo algún grado de complicidad en la fuga.
El ministro de Seguridad porteño, Waldo Wolff, confirmó en conferencia de prensa que el taxista fue identificado y prestó declaración ante el fiscal.
«El taxista está identificado y está a disposición del fiscal, dio sus explicaciones y habrá que chequear la coartada. Se está investigando si tiene algún tipo de complicidad», explicó.
Además, Wolff dejó en claro que no considera esto una simple fuga, sino un acto de negligencia o complicidad dentro de la fuerza policial.
«Cuando hay negligencia o complicidad no es fuga, porque alguien les permite que salgan», sostuvo el ministro.
«El personal que estaba en la Alcaidía, encargado de la seguridad, de mínima, cometió graves negligencias. Y, en caso de comprobarse la complicidad, el fiscal decidirá el temperamento», agregó.
Destino de los prófugos y colaboración con la Provincia
Las cámaras de seguridad registraron que los cuatro prófugos cruzaron con el taxi el Puente Alsina en dirección a Lanús. Ante esta situación, la Ciudad pidió asistencia a la Provincia de Buenos Aires para localizarlos.
En este sentido, Wolff destacó que, a pesar de las diferencias políticas con el gobierno de Axel Kicillof, la cooperación en seguridad sigue activa.
«Siempre trabajamos con la Provincia. Cuando ellos tienen que buscar un prófugo acá, nosotros colaboramos. Más allá de las diferencias políticas, el intercambio es permanente y funciona bien», aseguró el funcionario.
Un problema recurrente para el Gobierno porteño
Esta nueva fuga se suma a otros episodios que exponen fallas estructurales en el sistema de detención de la Ciudad de Buenos Aires. El problema del hacinamiento en las comisarías y alcaldías porteñas ya había sido señalado por el propio Wolff días atrás, cuando explicó que CABA pasó de tener 60 detenidos a más de 2.300 en poco tiempo.
Mientras la investigación avanza y continúa la búsqueda de los fugitivos, el caso genera serios cuestionamientos sobre la capacidad del Gobierno porteño para garantizar la seguridad dentro de sus propias dependencias.
