Luis Caputo promete inflación cero mientras el consumo se desploma
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En un contexto económico desafiante, Luis «Toto» Caputo, apodado por algunos en la interna del Gobierno nacional como el «mejor Ministro de Economía de la historia», ha hecho una promesa audaz: asegurar que antes de fin de año la inflación mensual llegará al 0% o que incluso podría haber deflación. Esta afirmación, realizada ante representantes de la Mesa de Enlace y supermercados, llega en un momento en que la inflación mensual se mantiene por encima del 4%, según los últimos datos del INDEC.
A pesar de la apuesta del Gobierno por una fuerte baja de la inflación este año, los indicadores económicos presentan un panorama preocupante. Durante junio, el consumo se derrumbó un 15,5%, una cifra alarmante para el oficialismo que, según algunos críticos, parece estar más concentrado en controlar los valores inflacionarios que en la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
El desplome del consumo en el primer semestre alcanzó un 18%, con una baja interanual del 15,5% en el bimestre de mayo-junio, de acuerdo con un informe de Nielsen IQ. Al analizar la facturación, se observa un incremento del 238,8% en el último bimestre, mientras que la inflación interanual de junio fue del 271,5%. Aunque la facturación promedio creció por debajo de la inflación, el precio promedio ponderado aumentó un 307,3%.
El principal descenso se registró en el rubro de bebidas, con una caída del 17% en el bimestre, impulsada por el desplome de las bebidas alcohólicas (-29,3%). En cuanto a los alimentos, la baja del 13,7% fue bastante homogénea entre los segmentos de alimentos no básicos (-15,3%), golosinas (-14,3%) y alimentos básicos (-13%). Entre los productos de cuidado personal y limpieza (-16,2%), la baja fue más pronunciada en los productos de limpieza del hogar y de ropa (-16,5%), seguidos de cerca por los productos de cosmética y tocador (-16%).
La caída del consumo refleja una disminución significativa en el poder adquisitivo de los consumidores, lo que plantea serias preguntas sobre la efectividad de las políticas económicas actuales. La apuesta de Caputo por una inflación cero se enfrenta a desafíos considerables, ya que la economía real muestra signos de debilitamiento que no pueden ser ignorados.
En este contexto, el Gobierno deberá equilibrar sus esfuerzos para controlar la inflación con medidas que fomenten el crecimiento económico y protejan el poder adquisitivo de los ciudadanos. La promesa de una inflación cero podría ser un objetivo ambicioso, pero lograrlo sin abordar las profundas cuestiones estructurales que afectan al consumo y al bienestar de la población podría resultar insuficiente.
El panorama económico para el resto del año sigue siendo incierto, y será crucial que las autoridades tomen decisiones informadas y equilibradas para navegar estos tiempos difíciles. Mientras tanto, los ciudadanos seguirán observando de cerca el impacto de las políticas económicas en sus vidas cotidianas.
