La Legislatura porteña bloquea la venta del Centro de Salud Mental “Dr. Hugo Rosarios” en una jugada política clave
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En un movimiento sorpresivo y durante una sesión maratónica de la Legislatura porteña, se logró bloquear la venta del terreno donde funciona el Centro de Salud Mental “Dr. Hugo Rosarios”, ubicado en Manuela Pedraza 1558, en el barrio de Núñez. La decisión, que frustra los planes del Gobierno nacional de subastar el terreno para construir una torre, se concretó en ausencia del bloque libertario y de gran parte del oficialismo.
La importancia del Centro de Salud Mental
El edificio, ubicado frente al Cenard, alberga a La Cigarra, el único centro pediátrico en la Ciudad especializado en trastornos del espectro autista y psicosis, una institución fundamental para la atención de niños y niñas con estas condiciones. La venta del terreno había sido ampliamente cuestionada por diversos sectores políticos y organizaciones sociales, que alertaron sobre el impacto negativo de perder un espacio destinado a la salud pública.
Una jugada estratégica en la sesión
Pasadas las 22 horas y con la mayoría de los legisladores libertarios y oficialistas fuera del recinto, el diputado de Unión por la Patria Juan Manuel Valdés propuso una maniobra clave: constituir en comisión a los legisladores presentes y avanzar con la votación. Con Matías Lammens presidiendo la sesión, se aprobó incluir en el Código Urbanístico una cláusula que limita la altura permitida en el predio y torna inviable cualquier intento de comercialización.
Además, se estableció el uso exclusivo del terreno como centro de salud y se incluyó al edificio en un listado que prohíbe su demolición. El proyecto, respaldado por el peronismo y la Coalición Cívica, recibió el apoyo de legisladores de diferentes bloques, incluidos el radicalismo, el ocañismo, la izquierda y algunos integrantes del PRO.
El trasfondo político
La maniobra no estuvo exenta de tensiones. Mientras la mayoría del oficialismo se ausentaba para evitar confrontaciones con los libertarios, la jugada dejó en evidencia las fracturas en el bloque opositor. La medida también refleja una creciente resistencia al avance de políticas que priorizan desarrollos inmobiliarios por sobre la preservación de espacios públicos esenciales.
Repercusiones y futuro del centro
Con esta decisión, el Centro de Salud Mental “Dr. Hugo Rosarios” queda protegido de cualquier intento de venta o demolición, garantizando su continuidad como espacio destinado a la salud pública. La medida también abre interrogantes sobre la estrategia legislativa en la Ciudad, donde los acuerdos transversales, aunque infrecuentes, pueden ser decisivos.
La jugada marca un triunfo simbólico para quienes defienden la preservación de servicios esenciales frente a intereses económicos y deja a los libertarios, liderados por Javier Milei, en una posición incómoda dentro del tablero político porteño.
