Juan Grabois denuncia presuntas coimas policiales en el conflicto de los manteros de Once
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El dirigente social y exprecandidato presidencial por Unión por la Patria, Juan Grabois, se presentó este jueves en la Comisaría Vecinal 3 A de Lavalle y Pueyrredón, para denunciar presuntas coimas y extorsiones por parte de la Policía de la Ciudad a los manteros de Once, quienes fueron desalojados semanas atrás en el marco de más de 200 allanamientos realizados por el Gobierno porteño.
Grabois utilizó las redes sociales para difundir su denuncia, donde expresó: “Estoy en la Comisaría 7ª de la Ciudad denunciando las coimas y extorsiones de la Policía de la Ciudad a los manteros. Coimas que se pagaron acá, en la comisaría 3ª de Combate de los Pozos y a dos agentes de la brigada (‘Matías’ y ‘Gustavo’). También el robo de mercadería -pañuelitos, lencería, anteojos- a personas que trabajaban autorizadas por el GCBA en galpones de venta”.
En su declaración, Grabois no solo apuntó contra la policía, sino también contra algunos «vecinos de bien» que denunciaron a los trabajadores. “En vez de denunciar a los mafiosos, difaman a los vulnerables», señaló. Según el dirigente social, la situación vivida por los manteros refleja un patrón de abuso e injusticia hacia los sectores más humildes. «Después de dos horas hablando con la asamblea, escuchando a las señoras llorar, rogando que les devuelvan las cositas, definimos que había que denunciar todo esto, romper el miedo», manifestó.
La respuesta del jefe de Gobierno porteño
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, no tardó en responder a las acusaciones de Grabois, defendiendo las acciones del Gobierno porteño. «Grabois, lo que vos llamás ‘vecinos bien’ son ciudadanos que pagan sus impuestos y merecen que el GCBA los defienda y haga cumplir la ley. Dejá actuar a la Justicia. No necesitamos otro de tus shows», afirmó Macri, marcando distancia y respaldando la labor de las fuerzas de seguridad en el operativo de desalojo.
Grabois, por su parte, redobló la apuesta y pidió que se investiguen las presuntas coimas policiales, señalando que los trabajadores desalojados cumplían con todas las normativas exigidas por el Gobierno de la Ciudad. “Los 400 desalojados del predio ferial de Perón eran puesteros formales que también pagan sus impuestos. Habían realizado un curso en la CAME, se inscribieron en el monotributo, presentaron sus antecedentes. Cumplieron todos los requisitos solicitados por el GCABA y estaban registrados en ferias y mercados. Les robaron todas sus pertenencias”, sostuvo el dirigente, exigiendo una intervención correctiva por parte del gobierno de la Ciudad.
Una situación de conflicto social y político
Este conflicto no solo evidencia la tensión entre los manteros y las autoridades porteñas, sino que también expone la compleja relación entre los derechos de los trabajadores informales y las políticas de seguridad urbana. Los manteros, muchos de los cuales se organizan en cooperativas y ferias habilitadas, han sido históricamente objeto de disputas territoriales y legales en Buenos Aires. Las acusaciones de Grabois señalan, además, un posible entramado de corrupción dentro de las fuerzas de seguridad, lo que profundiza la problemática.
En el plano político, el cruce entre Grabois y Macri refleja las diferencias de enfoque respecto a la gestión del espacio público y los derechos de los sectores más vulnerables. Mientras el jefe de Gobierno porteño defiende las medidas de orden público y el cumplimiento de la ley, Grabois pone en el centro del debate el trato desigual hacia los trabajadores informales, que muchas veces enfrentan situaciones de abuso y extorsión.
El conflicto de los manteros de Once, uno de los núcleos comerciales más dinámicos de la Ciudad de Buenos Aires, sigue sin una resolución clara. Lo que para algunos es una cuestión de orden urbano, para otros representa un escenario de vulnerabilidad y exclusión social.
