Fin de la moratoria jubilatoria: ajuste, exclusión y la resistencia de los jubilados

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Gisela

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Este domingo 23 de marzo marca el fin de la moratoria previsional en Argentina. Con la decisión del gobierno de Javier Milei de no prorrogar la Ley 27.705, la inmensa mayoría de los trabajadores que no completaron los 30 años de aportes no podrán acceder a una jubilación. En su lugar, solo tendrán la posibilidad de percibir la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que representa apenas el 80% de la jubilación mínima y retrasa la edad de retiro de las mujeres a los 65 años.

El impacto será inmediato: nueve de cada diez mujeres no podrán jubilarse, según advirtió la diputada nacional de Unión por la Patria, Gisela Marziotta, titular de la Comisión de Personas Mayores en la Cámara Baja. La medida profundiza la crisis de los jubilados, quienes ya enfrentan haberes que rozan la línea de pobreza.

Protestas y resistencia frente al Congreso

En este contexto, el PJ porteño organizó una radio abierta frente al Congreso, con la participación de diversas organizaciones de jubilados y referentes de derechos humanos. La actividad se realizó en el marco de las movilizaciones que los jubilados llevan adelante cada miércoles y contó con la presencia de Marziotta, Renéee Gilardi (Frente de Personas Mayores de UyO), María Elena Naddeo (APDH), Carlos Pizzini (Jubilados en Defensa Propia) y Graciela «Gachi» Olivieri (Federación de Adultos Mayores), entre otros.

«Milei prometió que la motosierra no iba a ser para el pueblo, pero mintió descaradamente», denunció Gilardi. «Ahora está decidido que seamos los jubilados los que paguemos el ajuste, la fiesta financiera y el acuerdo con el FMI», agregó.

Pizzini, por su parte, refutó el argumento oficialista de que la moratoria «desfinanciaba» el sistema previsional. «Es falso. En los 90, con las AFJP, la jubilación mínima era miserable y tampoco había moratoria», recordó.

La represión policial en las últimas movilizaciones también fue parte del debate. Naddeo subrayó que la brutalidad estatal contra los jubilados será una de las consignas en la marcha del 24 de marzo, a 49 años del golpe militar. «Volvimos a la miseria planificada, tal como la describió Rodolfo Walsh en 1977», sostuvo.

Un Congreso sitiado y una sesión fallida

El miércoles pasado, Unión por la Patria intentó frenar el fin de la moratoria con una sesión especial en la Cámara de Diputados, pero faltaron cinco legisladores para alcanzar el quórum.

«El Congreso estaba sitiado, parecía una ciudad en guerra, con la Gendarmería, la Prefectura, la Policía Federal y la Policía de la Ciudad, todo completamente vallado», relató Marziotta. «Mientras, adentro, se votaba un decreto sobre la deuda con el FMI completamente ilegal y que traerá un ajuste aún mayor».

La legisladora también apuntó contra los diputados ausentes: «Somos el espacio político que impulsó la moratoria con Néstor Kirchner. No hay posibilidad de que no nos sentemos a dar quórum y a trabajar para que siga existiendo».

La jubilación, un derecho en disputa

Con el fin de la moratoria, la reforma jubilatoria de hecho impulsada por Milei avanza sin debate parlamentario ni consenso social. Las mujeres, que han sufrido históricamente la informalidad y las tareas de cuidado no remuneradas, serán las principales damnificadas.

Las organizaciones de jubilados anticipan que seguirán en las calles. «Esto recién empieza», advirtió Gilardi.

El desafío político, según Marziotta, es claro: «Hay que pensar bien a quiénes sentamos en esas bancas. Porque de eso dependen las leyes que se aprueben: o se vota a favor del pueblo o en contra del pueblo».

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