El peronismo se consolida como primera minoría en la Legislatura porteña y Santoro habla de un cambio de ciclo político
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Con la incorporación de 10 nuevas bancas, el peronismo alcanzó los 20 legisladores y se convirtió en el bloque más numeroso de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. La victoria de La Libertad Avanza (LLA) y el retroceso del PRO configuran un nuevo escenario en la política porteña. Así lo analizó el legislador electo y referente de Es Ahora Buenos Aires, Leandro Santoro, quien afirmó que “se ha cerrado un ciclo político” en la ciudad.
Una nueva correlación de fuerzas
Los resultados de las elecciones legislativas del domingo dejaron en evidencia un reordenamiento en la política local. De las 30 bancas que estaban en juego en la Legislatura porteña, La Libertad Avanza, con Manuel Adorni como cabeza de lista, se quedó con 11 escaños tras obtener el 30,13% de los votos. En segundo lugar quedó la lista de Es Ahora Buenos Aires, encabezada por Santoro, que sumó 10 bancas con el 27,35%.
El tercer espacio en cantidad de votos fue el PRO, que cayó al 15,92% y accedió a solo cinco bancas, una fuerte disminución respecto a su histórico dominio en la Ciudad. Por su parte, Volvamos Buenos Aires, referenciado en Horacio Rodríguez Larreta, obtuvo el 8,08% y tres bancas, mientras que el Frente de Izquierda logró una sola banca con el 3,16% de los votos.
El peronismo, representado en la Ciudad por el espacio Unión por la Patria, renovaba 8 bancas y consiguió 10, por lo que a partir del próximo período legislativo contará con un total de 20 legisladores, lo que representa un tercio del cuerpo. Este crecimiento lo posiciona como el bloque más numeroso dentro del recinto y le otorga una capacidad de incidencia clave en un escenario de fragmentación.
La caída del PRO y el fin de un modelo
Desde 2007, el PRO ha tenido un rol protagónico en la Ciudad, primero con Mauricio Macri y luego con Horacio Rodríguez Larreta al frente del Ejecutivo. Sin embargo, los comicios del domingo expusieron un retroceso importante de ese espacio, que ahora queda relegado a una posición minoritaria dentro de la Legislatura.
Leandro Santoro fue categórico al respecto: “El PRO como proyecto político dejó de representar a la mayoría de los porteños. Se ha cerrado un ciclo político que permitió que durante muchos años demandas históricas de los porteños queden insatisfechas”.
En la campaña, Es Ahora Buenos Aires apuntó con dureza tanto contra el oficialismo local como contra La Libertad Avanza. Santoro reiteró su crítica a ambas fuerzas: “De ninguna manera vamos a aceptar que la crueldad se haya puesto de moda para siempre”, en referencia a los discursos de corte libertario y las políticas de ajuste promovidas desde el gobierno nacional y replicadas en parte por la administración porteña.
Otras expresiones peronistas sin peso electoral
Además de Unión por la Patria, otros espacios de raíz peronista intentaron competir en la Ciudad, aunque sin éxito. La lista Seamos Libres, liderada por Juan Manuel Abal Medina, obtuvo apenas el 0,51%, mientras que Principios y Valores, encabezada por Alejandro Kim, alcanzó el 2,03%. Estas cifras reflejan la dispersión del voto peronista por fuera del armado principal y la dificultad de romper con la polarización entre las fuerzas con mayor estructura.
Un bloque clave en tiempos de fragmentación
Con 20 bancas, el peronismo no solo se convierte en la primera minoría legislativa, sino que también adquiere un rol estratégico frente a un cuerpo fragmentado en al menos cinco bloques. Esta situación obliga a acuerdos y negociaciones permanentes para la sanción de leyes clave.
A partir del nuevo escenario, Es Ahora Buenos Aires se perfila como una fuerza opositora robusta en la Ciudad, con capacidad de condicionar políticas públicas y articular con otros sectores para frenar o reformular iniciativas del Ejecutivo local. Al mismo tiempo, la disputa con La Libertad Avanza por el sentido de la oposición se profundiza, en un contexto donde el PRO quedó debilitado y sin conducción clara.
Un nuevo mapa político en la Ciudad
La elección del domingo confirmó un cambio profundo en la política porteña. La irrupción de La Libertad Avanza, el fortalecimiento del bloque peronista y la debacle del PRO componen un nuevo mapa legislativo, que aún está por consolidarse en términos de alianzas y liderazgos.
Leandro Santoro cerró su análisis con una advertencia: “Vamos a trabajar desde la Legislatura para representar a quienes no quieren una ciudad excluyente. La democracia no se puede resignar al marketing o la crueldad como forma de hacer política”. Su declaración deja entrever que el próximo ciclo en la Ciudad será de alta intensidad política y fuerte disputa por el rumbo de la gestión pública.
