El GCBA suspende la obra del túnel bajo nivel en Larrazábal tras la presión vecinal en Villa Lugano

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Larrazabal

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El proyecto de construcción del túnel bajo nivel en la calle Larrazábal, en el barrio porteño de Villa Lugano, ha quedado suspendido tras la fuerte oposición de los vecinos y vecinas de la zona. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) tomó la decisión de pausar las obras, que se encontraban bajo las vías del ferrocarril Belgrano Sur, argumentando que la iniciativa «no es prioritaria» en este momento.

Lo que comenzó como un reclamo barrial escaló hasta involucrar reuniones oficiales y manifestaciones públicas. De hecho, durante las últimas semanas, las agrupaciones vecinales lograron detener el avance de los trabajos, los cuales ya contaban con certificado de aptitud ambiental, audiencia pública realizada y maquinaria en funcionamiento.

Los reclamos vecinales y la respuesta del Gobierno

La pausa en las obras fue confirmada en una reunión llevada a cabo en el SUM del estadio Mary Terán de Weiss, en Parque Roca, en la que participó el propio jefe de Gobierno, Jorge Macri. Según María Beatriz Speranza, integrante del colectivo «No dividan Lugano» y miembro de la Junta de Estudios Históricos y Culturales de Villa Lugano y Villa Riachuelo, el GCBA les notificó que «la obra se suspendía porque los vecinos teníamos razón en cuanto a que no era prioritaria ni oportuna, y que no iba a solucionar el problema que se decía».

El principal argumento presentado por las autoridades para frenar los trabajos es la baja frecuencia actual del ferrocarril Belgrano Sur en la zona, que incluye intervalos de hasta 40 minutos entre trenes. Fuentes del Ministerio de Infraestructura porteño, que lidera el proyecto junto con Autopistas Urbanas S.A. (AUSA), afirmaron que «no diríamos que esta obra se suspendió, sino que se despriorizó». En este sentido, vincularon la decisión con la construcción del viaducto de la línea Belgrano Sur que está llevando adelante el Gobierno nacional, cuyas obras avanzan, pero sin una fecha clara de finalización en el actual contexto de incertidumbre económica bajo la gestión de Javier Milei.

Alternativas propuestas y el futuro del barrio

Las agrupaciones vecinales, que habían manifestado su rechazo al proyecto desde sus primeras etapas, sugirieron alternativas para mejorar la infraestructura ferroviaria en la zona. Entre ellas, plantearon la posibilidad de construir un viaducto a la altura del barrio o una trinchera subterránea, similar a la que tiene la línea Sarmiento en su tramo bajo tierra. La prioridad para ellos era evitar la «división» que el túnel generaría en el casco histórico y comercial de Villa Lugano, un argumento que resonó fuertemente durante la audiencia pública de julio, en la que la gran mayoría de los expositores se pronunció en contra de la obra.

«Villa Lugano es la última estación en la Ciudad, podría ser un centro de transbordo modelo y convertir a este barrio límite en el centro del AMBA», expresó Speranza, haciendo alusión al potencial desarrollo comercial y de transporte que el barrio podría alcanzar si se respetara su estructura histórica y se fomentara una infraestructura adecuada.

Uno de los puntos clave del reclamo vecinal fue la defensa de los árboles centenarios de la calle Larrazábal, ya que el proyecto del túnel implicaba la remoción de 39 ejemplares, lo que provocó que algunos vecinos llegaran a encadenarse a los árboles para protegerlos.

Un cambio en la visión del GCBA

El proyecto del túnel formaba parte de la visión del Plan Urbano Ambiental del Gobierno de la Ciudad, que busca eliminar los pasos a nivel para crear una «ciudad sin barreras». Esta propuesta, que había sido defendida por funcionarios del GCBA en la audiencia pública, se centraba en la necesidad de reducir los riesgos de accidentes y agilizar los tiempos de viaje. Sin embargo, la firme resistencia de los vecinos y la reconsideración de las prioridades dentro del plan de obras porteño llevaron a que se diera marcha atrás con este túnel en particular.

A pesar de la pausa en los trabajos, los vecinos todavía esperan que se retiren los obradores y equipos de trabajo que permanecen en la zona. Aunque el GCBA ha detenido la obra, no se ha comunicado una fecha oficial para la retirada de estos elementos, lo que mantiene a los residentes en alerta ante la posibilidad de que los trabajos puedan reanudarse en el futuro.

El futuro de la obra pública en la Ciudad

El contexto actual de la obra pública en la Ciudad de Buenos Aires está marcado por una compleja combinación de prioridades nacionales y locales. Mientras el Gobierno porteño ha frenado la construcción del túnel, el viaducto del Belgrano Sur avanza a un ritmo incierto bajo la gestión nacional, dejando en suspenso los futuros desarrollos en torno a la infraestructura ferroviaria de la zona sur.

Por ahora, la comunidad de Villa Lugano ha logrado una victoria temporal en la defensa de su patrimonio y su modo de vida, pero el desenlace final dependerá de las decisiones futuras en torno a la obra pública y el transporte en la Ciudad de Buenos Aires.

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