Con ayuda de un sector de la oposición, Javier Milei contará con su Ley Bases para avanzar con el saqueo
![]()
La aprobación de la Ley Bases en la Cámara de Diputados ha generado un profundo rechazo en amplios sectores de la población, y con justa razón. Esta normativa, que otorga poderes extraordinarios al Presidente de la Nación, constituye un claro retroceso en términos democráticos y un peligroso precedente para el Estado de Derecho en Argentina.
El contenido de la Ley Bases es motivo de preocupación por varias razones. En primer lugar, al permitir al Presidente tomar decisiones sin pasar por el Congreso, se debilita el sistema de pesos y contrapesos que es esencial para la democracia. Esta concentración de poder en el Ejecutivo abre la puerta a potenciales abusos y arbitrariedades, poniendo en riesgo las libertades y derechos de los ciudadanos.
Además, la aprobación de esta ley representa un golpe directo a los derechos laborales. Con la posibilidad de implementar políticas de ajuste y flexibilización laboral de forma unilateral, se corre el riesgo de profundizar la precarización del trabajo y aumentar la vulnerabilidad de los trabajadores y trabajadoras.
Por otro lado, el paquete fiscal asociado a la Ley Bases ha levantado preocupaciones sobre su impacto en la población. Aumentos impositivos y recortes en servicios públicos podrían afectar especialmente a los sectores más vulnerables, debilitando la capacidad del Estado para garantizar derechos básicos como la salud, la educación y la seguridad social.
En este contexto, es fundamental que la ciudadanía se mantenga alerta y movilizada. Es necesario ejercer la presión ciudadana para exigir la derogación de esta ley y la adopción de políticas que promuevan el bienestar y la justicia social. La defensa de la democracia y los derechos de todos los argentinos y argentinas no puede estar sujeta a intereses partidarios o sectoriales, sino que debe ser un compromiso de toda la sociedad.
