Asesinan a Asistente de la Vicegobernadora Bonaerense en Boedo
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Carlos Alberto Fernández, asistente de la vicegobernadora bonaerense Verónica Magario, fue asesinado el jueves por la noche en el barrio de Boedo. Dos delincuentes le dispararon en el pecho mientras intentaban robarle su auto Toyota en la esquina de Castro y San Juan.
El trágico episodio ocurrió cuando Fernández regresaba del supermercado. Testigos del hecho describieron a los atacantes como dos hombres jóvenes, uno con una campera marrón y el otro con un chaleco negro. «Venía del supermercado sobre San Juan y en Castro, escucho un disparo. Cuando levanto la vista veo a dos muchachos, de entre 20 y 30 años, que cruzan la avenida en pleno tránsito», relató un testigo presencial.
Un policía que se encontraba cerca del lugar también escuchó el disparo y rápidamente se acercó a la escena, llamando a los patrulleros para solicitar refuerzos. Sin embargo, los atacantes lograron escapar antes de que llegara la policía. El hecho ocurrió poco antes del inicio del partido de la Selección Argentina, lo que generó una mayor concurrencia de personas en la zona.
Fernández fue trasladado de urgencia al Hospital Ramos Mejía, donde los médicos intentaron salvarle la vida. Lamentablemente, la gravedad de la herida de bala en el pecho resultó fatal, y Fernández falleció poco después de su ingreso al hospital.
La Fiscalía Nº56 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo del doctor Orfila y bajo la supervisión de la Secretaría Única de la doctora Desimoni, ha iniciado las actuaciones por homicidio en ocasión de robo. Las autoridades están recopilando testimonios y revisando cámaras de seguridad en un esfuerzo por identificar y capturar a los responsables del asesinato.
El asesinato de Carlos Alberto Fernández ha generado conmoción en el ámbito político y en la comunidad local. Verónica Magario, vicegobernadora de la provincia de Buenos Aires, expresó su profundo pesar por la pérdida de su asistente y colaborador cercano. «Carlos era una persona comprometida con su trabajo y con nuestra comunidad. Su muerte es una tragedia que no podemos permitir que quede impune», declaró Magario en un comunicado.
El incidente también ha reavivado el debate sobre la seguridad en la ciudad y la necesidad de medidas más efectivas para prevenir la violencia y el crimen. Vecinos del barrio de Boedo han manifestado su preocupación por el aumento de los delitos en la zona y han pedido una mayor presencia policial para garantizar la seguridad de los residentes.
La muerte de Carlos Alberto Fernández es un recordatorio trágico de los desafíos de seguridad que enfrenta la Ciudad de Buenos Aires. Las autoridades continúan trabajando para esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia. Mientras tanto, la comunidad y el ámbito político lloran la pérdida de un hombre dedicado a su trabajo y comprometido con el servicio público.
